lunes, 31 de marzo de 2014

Principios Generales del Derecho


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Los principios generales del Derecho son los enunciados normativos más generales que, sin haber sido integrados al ordenamiento jurídico en virtud de procedimientos formales, se entienden formar parte de él, porque le sirven de fundamento a otros enunciados normativos particulares o recogen de manera abstracta el contenido de un grupo de ellos.

Estos principios son utilizados por los jueces, los legisladores, los creadores de doctrina y por los juristas en general, sea para integrar lagunas legales o para interpretar normas jurídicas cuya aplicación resulta dudosa.


Características

Son enunciados normativos que expresan un juicio deontológico acerca de la conducta a seguir en cierta situación o sobre otras normas del ordenamiento jurídico. Cada uno de estos principios generales del Derecho, es un criterio que expresa un deber de conducta para los individuos, el principio o un estándar para el resto de las normas.

Naturaleza y fundamento

Respecto a los principios generales del Derecho se ha desarrollado una polémica acerca de si ellos son extraños o externos al Derecho positivo, o si son una parte de él.

Según la posición de la escuela del Derecho natural racionalista, hoy ya superada, los principios generales, serían principios de un Derecho natural entendido como orden jurídico separado del Derecho positivo.

Según la doctrina positivista, también ya superada, o al menos en vías de superación en la mayoría de los países, los principios mencionados serían una parte del Derecho positivo. Sin embargo, nunca podrían imponer una obligación que no fuera sancionada por el mismo ordenamiento positivo por lo que se entiende que cada ordenamiento positivo tiene sus particulares principios generales y que no existen principios jurídicos de carácter universal.

La posición racionalista que escinde el Derecho en dos órdenes jurídicos específicos y distintos: el natural y el positivo -el primero conforme a la razón, y el otro, producto de la voluntad del sistema político- no puede sostenerse. Es evidente que el Derecho, producto típicamente humano, es una obra de la inteligencia humana: ella es la que descubre, desarrolla y combina criterios que enuncian un comportamiento entendido como justo; por esto, el Derecho también es llamado jurisprudencia, es decir, de lo justo, y la prudencia se entiende como un hábito de la inteligencia. Si bien el Derecho, conjunto de criterios, es obra de la inteligencia, su efectivo cumplimiento, el comportarse los hombres de acuerdo a los criterios jurídicos, es obra de la voluntad.

Funciones de los principios

Los principios Generales del Derecho tienen tres funciones que tienen incidencia importante en las normas del ordenamiento, estas son: la función creativa, la función interpretativa, y la función integrativa.

1. La función creativa establece que antes de promulgar la norma jurídica, el legislador debe conocer los principios para inspirarse en ellos y poder positivizarlos.

2. La función interpretativa implica que al interpretar la norma, el operador debe inspirarse en los principios, para garantizar una cabal interpretación.

3. La función integrativa significa que quien va a colmar un vacío legal, debe inspirarse en los principios para que el Derecho se convierta en un sistema hermético.

Estas funciones no actúan independientemente, sino que en la aplicación del Derecho operan auxiliándose una a otra, así cada interpretación de una norma, basada en los principios, es una nueva creación. Para colmar una laguna legal es necesario interpretar el Derecho ya existente según los principios; por último, las lagunas legales en el derecho positivo no existen debido a la posibilidad que tienen los miembros judiciales para interpretar una norma ya creada y adaptarla según los principios generales, lo que garantiza una seguridad jurídica sólida frente a la positivización del Derecho.

Algunos principios generales del Derecho

Principios generales del Derecho privado

• Prohibición del enriquecimiento sin causa

• Prohibición del abuso del derecho

• Buena fe

• Tolerancia del error común

• Prohibición del fraude a la ley

• Teoría de la imprevisión

Principios generales del Derecho público

• Principio de legalidad

• Separación de funciones

• Principios limitadores del derecho penal

• Debido proceso

Situación por países

México

En el derecho mexicano, el artículo 14 de la Constitución Política vigente señala que los juicios de orden civil deberán fallarse conforme a la letra o a la interpretación de la Ley, y a falta de ésta, se fundará en los principios generales del Derecho. Este reenvío, según Preciado Hernández, vincula el derecho mexicano a la mejor tradición iusnaturalista de la civilización occidental. También en la Ley Federal del Trabajo (artículo 17) se hace un reenvío a los principios generales del derecho y a la equidad, que es uno de ellos.

Colombia

La Constitución Política Colombiana de 1991, en su artículo 230, enseña que los principios generales del derecho son criterios auxiliares en caso de insuficiencia de la Ley, es decir, en caso de obscuridad o vacíos normativos, posición antiformalista que influye en la jurisprudencia colombiana desde 1936 -época de la "Corte de Oro"- en una nueva interpretación del artículo 8 de la Ley 153 de 1887, la cual, desde un punto de vista eminentemente influido por la escuela de la libre investigación científica y el conceptualismo alemán, acogió la equidad y los demás principios generales del derecho como punta de lanza para la solución justa de los conflictos jurídicos.

Esta tedencia ha sido reforzada por la Corte Constitucional Colombiana, adalid Suramericana en la defensa de la libertad y la justicia, quien sin ningún temor hacia el fetichismo positivista, entregó a los colombianos una jurisprudencia fresca y poderosa, basada en gran parte en los principios mencionados.

Bibliografía

• Francisco Carpintero, Norma y principio en el "Jus commune", Revista de Estudios Histórico-Jurídicos XXVII, 2005, 283-308

• Robert Alexy, "Sistema Jurídico, Principios Jurídicos y Razón Práctica", en Revista Doxa

• M. Atienza y J. Ruiz Manero, Sobre principios y reglas, en Revista Doxa

miércoles, 19 de febrero de 2014

La Posesión de Estado

Enviado por Carla Santaella
    Introducción
    Concepto
    Elementos de la posesión de estado en la filiación matrimonial y extramatrimonial
    Caracteres de la posesión de estado
    Acción de estado
    Conclusión
    Bibliográfica

Introducción
La palabra posesión es la imagen del derecho. Esta implica que quien posee, es aquel que aparece como titular de un derecho o de un atributo debido a que se dé hecho, goza las ventajas y soporta los deberes que normalmente goza o soporta el titular del derecho o atributo correspondiente. Por lo tanto, la posesión de estado es el goce de un derecho sobre un estado civil determinando, que resulta de una serie de hechos, que en su conjunto, demuestran las relaciones de filiación o parentesco que se pretende.
Por otro lado existen los elementos de la posesión de estado en la filiación matrimonial y extramatrimonial los cuales son aquellos hechos que crean la apariencia de que una persona tiene un estado determinado. ya sea de la posesión de estado de hijo, de cónyuge o la maternidad y paternidad
Estando la posesión de estado constituida por un conjuntos de elementos de hecho, la prueba es evidentemente libre, o sea mediante cualquier medio de prueba admitido por la Ley.

POSESION DE ESTADO
Concepto
La posesión de estado es un conjunto de circunstancias de hecho que poseen valor de derecho en relación con el estado civil de las personas

La posesión implica ante todo una situación de hecho. Empleada la palabra en su sentido más amplio, puede decirse que posee, quien aparece como titular (séalo o no lo sea, de un derecho o de un atributo debido a que se dé hecho goza las ventajas y soporta los deberes que normalmente goza o soporta el titular del derecho o atributo correspondiente. Por eso se dice que la posesión es la imagen del derecho

En consecuencia, la posesión de estado, es la apariencia de ser titular o tener un estado civil determinado y consiste en gozar de hecho de las ventajas inherentes a dicho estado, así como en soportar los deberes que dé el deriven.

Frecuentemente aunque no siempre el Derecho atribuye importantes consecuencias jurídicas a la posesión sin exigir al poseedor la prueba de que es el verdadero titular del derecho o atributo, poseído por él, entre otras por las siguientes razones:

    a) Porque generalmente el poseedor es también el verdadero titular del derecho o atributo, de modo que al proteger al simple poseedor, de ordinario, se protege al verdadero titular con la ventaja adicional de no exigirle la prueba de la titularidad de su derecho o atributo.

    b) Porque, salvo en ciertos casos excepcionales, el principio del respeto del orden constituido y el interés de la paz social exigen que los individuos no modifiquen una situación existente sin intervención de la autoridad competente para decidir acerca de la legitimidad o ilegitimidad de la misma.

    c) Porque es necesario, en cierta medida, proteger a los terceros que confiados en la apariencia, han establecido relaciones con el poseedor en la creencia de que es el verdadero titular del derecho o atributo.

Aunque todos los estados pueden ser poseídos la única posesión de estado produce consecuencias jurídicas importantes es la posesión de los estados familiares. Por tal razón solo trataremos de la posesión de estado en el sentido restringido, o sea de la posesión de los estados familiares.

En consecuencia la posesión de estado es el goce de un derecho sobre un estado civil determinando, que resulta de una serie de hechos, que en su conjunto, demuestran las relaciones de filiación o parentesco que se pretende

Elementos de la posesión de estado en la filiación matrimonial y extramatrimonial

Se llaman elementos de la posesión de estado a todos aquellos hechos que crean la apariencia de que una persona tiene un estado determinado.

Elementos de la posesión del estado de hijo: La posesión de estado del hijo se establece por la existencia suficiente de hechos que indiquen normalmente la relación de filiación y parentesco de un individuo con las personas que se señalan como sus progenitores y a la familia a la que dice pertenecer. Los principales entre estos hechos son:

    El Nombre (nomen): Que la persona haya usado el apellido de quien pretende tener por padre o madre.

    El trato (tractatus): Que los padres le hayan dispensado el trato de hijo, y él, a su vez, los haya tratado como padre y madre.

    La fama (reputación): Que haya sido reconocido como hijo de tales personas por la familia o la sociedad.

Funciones que desempeña la posesión de estado en forma general

1.- La posesión de estado produce sus principales efectos en materia de prueba de titularidad de los estados civiles.

2.- Los estados cuya posesión produce mayores efectos son los estados de cónyuge y de hijo.

Funciones que desempeña la posesión del estado de cónyuge

1.- Convalidad las irregularidades de forma que puedan existir en la partida de matrimonio.

2.- Aunque en principio la única prueba válida del matrimonio es la copia certificada del acta de su celebración, la posesión de estado permite a los cónyuges solicitar al Juez competente que declare la existencia del matrimonio, cuando concurran las siguientes circunstancias:

    Que haya indicios de que por dolo o culpa del funcionario respectivo no se ha inscrito el acta de matrimonio en el registro correspondiente.

    Que se presente prueba autentica de la publicación o fijación del cartel de matrimonio, salvo en los casos en que la ley dispensa de ese requisito.

    Que exista prueba plena de posesión de estado conforme. La posesión de estado de cónyuge, unida a otras condiciones, sirve para probar el matrimonio a falta del acta respectiva.

3.- La posesión de estado del cónyuge es una de las pruebas que pueden hacerse valer en juicio para obtener prueba supletoria de la partida de matrimonio en los casos previstos en el art. 458 C.C.V.

Funciones que desempeña la posesión del estado de hijo

1.- Constituye una de las pruebas tanto de la maternidad como de la paternidad. (Art. 197, 198, 210 C.C.V.).

2.- Tiene relevancia especial para establecer judicialmente la filiación en los casos de conflicto de filiación.

3.- Es condición adicional en el reconocimiento que se haga de un hijo muerto, para que dicho reconocimiento produzca uno de sus efectos, ya que la ley trata de evitar que alguien reconozca falsamente como hijo a una persona fallecida con el fin de tomar su herencia.

4.- La posesión de estado suple la necesidad del consentimiento del cónyuge y de sus descendientes, si los hubiere, cuando se reconoce a un hijo mayor de edad que hubiere muerto.

5.- Cuando no exista conformidad entre la partida de nacimiento y la posesión de estado, se puede reclamar una filiación distinta de la que atribuye la partida de nacimiento.

6.- La posesión de estado previa confiere al progenitor que reconozca al hijo concebido y nacido fuera del matrimonio con posterioridad al otro progenitor; el ejercicio compartido de la patria potestad del hijo menor no emancipado.

En la filiación matrimonial y extramatrimonial:

Matrimonial:

    Nombre: por que quien reclama tal estado ha usado constantemente el apellido de quien pretende por padre o madre sin que exista objeción alguna por parte de estas personas.

    TRATO: entre los padres y el hijo una relación de familiaridad.

    FAMA: la familia el círculo íntimo o amistades.

Extramatrimonial: igual trato como la fama. No el nombre. Matrimonio: trato y fama si se aplica. El nombre (ART: 137 C.C)

ART 137: Con el matrimonio el marido y la mujer adquieren los mismos derechos y asumen los mismos deberes. Del matrimonio deriva la obligación de los cónyuges de vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente.

La mujer casada podrá usar el apellido del marido. Este derecho subsiste aún después

de la disolución del matrimonio por causa de muerte, mientras no contraiga nuevas nupcias. La negativa de la mujer casada a usar el apellido del marido no se considerará, en ningún caso, como falta a los deberes que la Ley impone por efecto del matrimonio

Caracteres de la posesión de estado

El código civil de 1942 disponía que en su artículo 206, al definir la posesión de estado como una prueba de filiación legitima , que la posesión de estado debía ser continua , igual, como en materia de bienes, "la posesión es legítima cuando es continua " ( CCV art 772). Al señalar los elementos de la posesión de estado, el mismo Código Civil disponía que el apellido del padre debía haberse "usado siempre" y que la sociedad "haya sido reconocido constante". De ello se deducía que la posesión de estado debía ser continua, constante.

En la reforma de 1982 en el código civil eliminaron el adjetivo femenino "continua" y el adverbio "constantemente". Entonces , ahora desde 1982 .¿ puede la posesión de estado no ser continua , porque pueden constituirla hechos pasajeros , aislados, intermitentes , episódicos? Opinamos la respuesta es negativa por cuanto la ley haya borrado el adjetivo femenino "continua", el nomen, tractatus et fama de suyo deben ser duraderos, prolongados en el tiempo y no esporádicos; por ello, no aislados , ni repentinos , ni corta duración . El nombre, como medio de identificación, debe ser permanente y habitualmente usado; el trato es una relación de proceder y cuidado no ocasional sino más bien estable y fama es la opinión común en el ambiente social que no se adquiere por consecutivos comportamientos de igual naturaleza.

Para la posesión de estado como prueba de filiación, sus elementos nomen, tractatus et fama son elementos que requieren cierta permanencia, que prohíben tomar en consideración hechos aislados. Para caracterizar, en particular, el tractatus no puede admitirse un comportamiento, ni muchas intermitencias, frecuentes discontinuidades. La posesión de estado supone un comportamiento cercano a la rutina, porque los actos que la constituyen son comportamientos de reducida escala pero cuyo sentido se desprende de su repetición prolongada en el tiempo formándose hábitos o costumbres de familia. Pero este carácter habitual no necesariamente está vinculado a la vida en común: un hijo puede gozar de posesión de hijo matrimonial aun cuando se encuentre bajo la guarda de uno de los cónyuges en razón de una separación de cuerpos con mutuo consentimiento; o la posesión de estado de un hijo extramatrimonial respecto de su padre aun cuando quien lo ha cuidado y mantenido es su madre y esta no cohabita con el padre del hijo.

Por analogía con el Derecho de bienes (CCV art.772) se ha sostenido que la posesión de estado debe carecer de vicio, es decir, que sea pacífica y no equivoca. Ese criterio ha sido apoyado en el propósito de evitar posesiones de estado aparentes y engañosas. Por ello, tal vez, el legislador prefirió eliminar el carácter de continuidad en los hechos y sustituirlos por "hechos que indiquen normalmente las relaciones de filiación" puesto que para ser normal se requiere que los hechos sean "pacíficos" y "no equívocos".

Si la posesión de estado es una prueba, para serlo requiere que sea establecida. La prueba por la posesión de estado requiere que se pruebe la posesión de estado. Eso no es más que afirmar que, para que la posesión de estado puede ser utilizada como prueba , ella misma debe ser probada,

Estando la posesión de estado constituida por un conjuntos de elementos de hecho, la prueba es evidentemente libre, o sea mediante cualquier medio de prueba admitido por la Ley. Nuestro Código Civil no dispone nada al respecto, excepto el artículo 233 ejusdem dispone que " Los tribunales decidirán en los conflictos de filiación por todos los medios de prueba establecidos: Eso significa , particularmente , que la prueba testimonial de los miembros de familia y de sus allegados, pero también el principios de prueba por escrito que según el último inciso del articulo 199 ejusdem, resulta de documentos de familia , de registros , de cartas privadas de los padres, de actos privados o públicos provenientes de una de las partes empeñadas en la Litis , o de personas que tuvieren intereses en ella .

Importancia Jurídica y formas de hacer valer la posesión de estado

1RA. IMPORTANCIA. 1- Posesión de estado el hijo (falta partida de nacimiento)

Tiene importancia jurídica porque se establece la filiación (maternidad y paternidad)

Se hace valer a través de un juicio ordinario de inserción de partidas.

2. - filiación extramatrimonial

Si reconoció el padre es importante porque establece la paternidad.

Si reconoció la madre es importante porque establece maternidad

Si una de las 2 filiaciones no fue establecida con antelación deberá hacerse a través de un juicio de reconocimiento

2DA. IMPORTANCIA. LA POSESION DE ESTADO PARA RECLAMAR OTRO ESTADO DISTINTO

Nos sirve para rectificar el error que existe, se hace a través de un juicio de rectificación probando la posesión de estado de la cual goza.

Se prueba a través de un juicio de rectificación ( art. 230 )

3RA. IMPORTANCIA Reconocimiento de un hijo muerto.

Sera importante para reconocer a un hijo muerto cuando se demuestra que en vida hubo posesión de estado.

Se prueba a través de un juicio de reconocimiento o de un juicio de inserción.

Si hubo posesión de estado en vida no hace falta pedir permiso al conyugue o descendientes.

4ta. Importancia jurídica de la posesión de estado y la forma de hacer valer el matrimonio ( art. 113 )

Es importante demostrar la posesión de estado para poder exigir derechos y deberes que se originan del matrimonio.

Se hace valer a través de un juicio de rectificación.

Art. 115 : por falta de asiento del acta : se demuestra con la posesión de estado y se hace valer a través de un juicio de inserción.

Acción de estado

Concepto: Se llaman acciones de estado a las acciones que tienen por objeto obtener un pronunciamiento sobre el estado civil de una persona que puede ser el propio actor o un tercero. La amplitud de este concepto depende , pues de la amplitud con que se entienda el concepto de estado civil, pero normalmente cuando se habla de acciones del estado se toma la expresión "estado civil" en su sentido restringido , o sea , como el conjunto de condiciones o cualidades jurídicamente relevantes de una persona relativas a su posición frente a una familia determinada . En consecuencia, normalmente cuando se habla de acciones de estado, solo se tienen presentes los estados familiares.

Características de la acción de estado

    1. Son Indisponibles: Aunque las acciones de estado son de orden público, están fuera del tráfico comercial o voluntario de las personas titulares; en este sentido la voluntad privada no puede crear modificar, reglamentar, transmitir ni extinguir las acciones de estado.

    2. Poseen titularidad: Son ejercidas únicamente por sus titulares. El legislador establece quien las va a ejercer.

    3. Poseen personalidad: Solo están facultados para intentarlas los propios interesados y no otras personas.

    4. Son Intransmisibles: No son susceptibles de transmisión por causa de muerte. Se extingue la acción por muerte del titular

Clasificación de la acción de estado

1.- Acciones Constitutivas: Tienden a lograr un pronunciamiento que haga nacer o desaparecer un estado civil anterior pero desde la fecha de la sentencia. Estas se dividen en:

    Constitutivas propiamente dichas: Tienden a crear un nuevo estado, suprimiendo el anterior. Ejmp.: el divorcio, lo que implica la extinción del estado anterior de casado.

    Supresivas o destructivas de estado: Son las que tienden a extinguir un estado sin crear otro nuevo. Ejmp.: la nulidad del matrimonio, que sólo pretende extinguir el estado de casado.

2.- Acciones Declarativas de estado: Tienden a obtener un pronunciamiento judicial que reconozca un estado preexistente o que niegue la existencia de un estado. Estas se dividen en :

    De reclamación de estado: El actor pretende que se reconozca un estado preexistente. Ejemplo.: la acción de reconocimiento que se es hijo de una persona determinada, no a partir de la fecha de la sentencia, sino desde el momento de la concepción.

    De impugnación o desconocimiento: El demandante pretende que se niegue la existencia de un estado. Ejemplo.: la acción de desconocimiento de la paternidad

Conclusión

Nos permitimos ofrecer las siguientes conclusiones:

En primer lugar es necesario comenzar por destruir los equívocos que derivan de la multivocidad de la palabra posesión y tener siempre presente que el mismo término se utiliza para aludir al menos a tres realidades distintas vinculadas en la materia: a) el señorío de hecho jurídicamente protegido, b) diversas situaciones que aun cuando no constituyan señorío de hecho reciben la misma protección legal que dicho señorío y c) las consecuencias jurídicas derivadas del señorío de hecho y de las situaciones que se le asimilan.

Seguidamente se considera que tanto el hecho posesorio como las consecuencias jurídicas posesorias presentan peculiaridades que oscurecen el análisis de la cuestión examinada.

Es evidente que el "hecho posesorio" concebido como el supuesto de las consecuencias jurídicas posesorias, es un hecho y no un derecho subjetivo. En cambio, las consecuencias jurídicas posesorias implican la atribución al poseedor de un conjunto de facultades de modo que no puede menos de reconocérseles el carácter de un derecho subjetivo.

La naturaleza del derecho subjetivo que es la posesión (entendida en uno de los sentidos que tiene la palabra), requiere ser precisada:

Para consumar el tema es importante señalar que las consecuencias jurídicas que por general produce el hecho posesorio no están rígidamente vinculadas al hecho posesorio: a veces pueden producirse sin él y subsistir a su desaparición.

Bibliográfica

Gorrondona Aguilar José; Personas Derecho Civil I. Universidad Católica Andrés Bello. Caracas .2009

Ochoa G Oscar E; Personas Derecho Civil I .Universidad Católica Andrés Bello. Caracas.2006

Álvarez Soto Clemente; Derecho y Nociones de Derecho Civil .Editorial Limusa. México, 2005

De torres Cabanellas Guillermo. Diccionario Jurídico Elemental. Editorial Heliasta. 2005

Código CIVIL. Congreso de la República de Venezuela. Gaceta No. 2.990 Extraordinaria del 26 de julio de 1982

CONSTITUCIÓN. Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela. Gaceta Oficial No. 5.453 del 24 de marzo de 2000.



Autor:

Mildred Moreno
Karla Ayestaran
Yoleida Gallardo
Rubén Oliva
Floranger Pérez
Corina Castillo
Franklin Flores

Enviado por:Carla Santaella
Profesora: Abogada Betsy Ramírez
Calabozo, julio de 2011
Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos
Área: Ciencias Políticas y Jurídicas
Programa Municipalizado de Derecho
Unidad Curricular: Introducción al derecho
Leer más: http://www.monografias.com/trabajos87/posesion-estado/posesion-estado.shtml#ixzz2tmKbgHtX

martes, 18 de febrero de 2014

El Contrato

Un contrato, en términos generales, es definido como un acuerdo privado, oral o escrito, entre partes que se obligan sobre materia o cosa determinada, y a cuyo cumplimiento pueden ser exigidas. Es un acuerdo de voluntades que genera derechos y obligaciones para las partes.[1] Por ello se señala que habrá contrato cuando varias partes se ponen de acuerdo sobre una manifestación de voluntad destinada a reglar sus derechos.
 
Doctrinariamente, ha sido definido como un negocio jurídico bilateral o multilateral, porque intervienen dos o más personas (a diferencia de los actos jurídicos unilaterales en que interviene una sola persona), y que tiene por finalidad crear derechos y obligaciones (a diferencia de otros actos jurídicos que están destinados a modificar o extinguir derechos y obligaciones, como las convenciones). También se denomina contrato el documento que recoge las condiciones de dicho acto jurídico.
 
En el Derecho romano clásico, a su vez, el contrato se refiere a la concreta situación de estar ligadas las partes por un vínculo jurídico que crea derechos y obligaciones. No se refiere al acto jurídico mediante el cual las partes contraen dichos derechos, sino a lo contratado (contractus, lo contraído), la relación jurídica que ha quedado indisolublemente constituida mediante la convención generadora.
 
Las partes en un contrato son personas físicas o jurídicas. En un contrato hay dos polos o extremos de la relación jurídica obligacional, cada polo puede estar constituido por más de una persona revistiendo la calidad de parte.
 
El contrato, en general, tiene una connotación patrimonial, y forma parte de la categoría más amplia de los negocios jurídicos. La función del contrato es originar efectos jurídicos.
 
En cada país puede existir un concepto de contrato diferente, y esa divergencia tiene que ver con la realidad socio-cultural y jurídica de cada país (existen ordenamientos en que el contrato no se limita al campo de los derechos patrimoniales únicamente, sino que abarca también derechos de familia como, por ejemplo, los países en los que el matrimonio es considerado un contrato).

Concepto legal de contrato
 
La mayoría de los Códigos civiles contienen una definición de “contrato”. Muchos de ellos, siguen los lineamientos del Código civil francés, cuyo artículo 1101 expresa que “El contrato es la convención por la cual una o más personas se obligan, con otra u otras, a dar, hacer, o no hacer alguna cosa”.
 
El Código civil alemán prescribe que “para la formación de un negocio obligacional por actos jurídicos, como para toda modificación del contenido de un negocio obligacional se exige un contrato celebrado entre las partes, salvo que la ley disponga de otro modo”. Mientras el Código civil suizo señala que “hay contrato si las partes manifiestan de una manera concordante su voluntad recíproca; esta manifestación puede ser expresa o tácita”.
 
El Código Civil soviético solo expresaba que “Los actos jurídicos, esto es, los actos que tienden a establecer, modificar o extinguir relaciones de Derecho Civil, pueden ser unilaterales o bilaterales (contratos)”.-

Antecedentes
 
Los antecedentes son los siguientes:

El sistema contractual romano
 
En el Derecho romano el contrato aparece como una forma de acuerdo (conventio). La convención es el consentimiento de dos a más personas que se avienen sobre una cosa que deben dar o prestar.
 
La convención se divide en pacto (pactum) y contrato (contractus), siendo el pacto aquel que no tiene nombre ni causa y el contrato aquel que los tiene. En este contexto se entiende por nombre la palabra que produce la acción (el pacto se refiere solo a relaciones que solo engendran una excepción). La causa es alguna cosa presente de la cual se deriva la obligación. El pacto fue paulatinamente asimilándose al contrato al considerar acciones para exigir su cumplimiento.
 
El contrato se aplica a todo acuerdo de voluntades dirigido a crear obligaciones civilmente exigibles. Estaba siempre protegido por una acción que le atribuía plena eficacia jurídica.
 
Los contratos se dividen en verdaderos y cuasicontratos. Eran verdaderos los que se basaban en consentimiento expreso de las partes y los cuasicontratos los basados en el consentimiento presunto. 
 
Cuasicontratos. Son aquellos que se basan en el consentimiento presunto de las partes.
 
A su vez los contratos verdaderos de dividían en nominados e innominados. Eran nominados los que tenían nombre especifico y particular confirmado por el derecho (ej. compraventa) e innominados los que aún teniendo causa no tenían nombre. Los contratos innominados eran cuatro: Doy para que des, Doy para que hagas, Hago para que des y Hago para que hagas. Lo característico de los contratos innominados es que en ellos no intervenía el dinero contado.
 
En el derecho romano existían contratos unilaterales y bilaterales. Los contratos unilaterales obligaban solo a una de las partes (por ejemplo, el mutuo) y los bilaterales obligaban a ambas partes (como en el caso de la compraventa).

La cosa en los contratos en Roma
 
La cosa presente de la cual se deriva la obligación puede ser:
.- Entrega de la cosa, que equivale a los contratos reales: mutuo, comodato, depósito y prenda.
 
.- Palabras solemnes, que equivale a los contratos verbales, por derecho antiguo eran: el señalamiento de la dote y la promesa jurada de obras; por derecho nuevo únicamente quedó la estipulación.
 
.- Instrumentos, que equivale al contrato literal, del cual el que se conocía era el vale.
 
.- Consentimiento, que equivale a los contratos consensuales que son: la compraventa, locación y conducción, enfiteusis, sociedad y mandato.

Acciones en los contratos en Roma
 
Las acciones (Actio) son el otro elemento esencial de los contratos. Las acciones relativas a los contratos son Actiones in personam en las cuales el demandante basa su pretensión en una obligación contractual o penal. Las acciones que producen pueden ser Directas y Contrarias de las que se incluyen algunos ejemplos:
 
.- Actio directa: Son aquellas que tiene el acreedor frente al deudor desde el momento mismo de la celebración del contrato como:
 
.- Actio certi: Persigue un objeto especifico, suma de dinero o cosa.
 
.- Actio ex stipulatio: Acción que tiene el acreedor cuando el objeto no era ni dinero, ni bienes genéricos 
sino que implicaba un hacer del deudor.
 
.- Actio locati: Acción que tiene el arrendador contra el arrendatario.
 
.- Actio commodati directa: Para lograr la restitución de la cosa dada en comodato.
 
.- Actio depositi directa: Para exigir al depositario la entrega de la cosa depositada.
 
.- Actio mandati directa: Para exigir al mandatario cuentas del mandato.
 
.- Actio pignoraticia directa: Para que el dueño recupere la cosa dada en prenda.
 
.- Actio negotiorum gestorum directa: Para exigir las cuentas al gestor de un negocio.
 
.- Actio contraria. Son aquellas por las cuales se pide siempre indemnización, o sea, nacen después de haberse realizado el contrato.
 
.- Actio fiduciae: Para la devolución de la propiedad transmitida.
 
.- Actio redhibitoria: Para rescindir el contrato por encontrase vicios ocultos en la cosa vendida.
 
.- Actio quanti minoris: El comprador exige una reducción en el precio de la cosa por no corresponder al precio real. También se llama estimatoria.
 
.- Actio conducti: Para hacer cumplir las obligaciones al arrendador.
 
.- Actio auctoritaris: Sirve para responsabilizar al vendedor en caso de pérdida de la cosa.
 
.- Actio commodati contraria: Para lograr el resarcimiento de los posibles daños o gastos causados por la cosa dada en comodato le hubiere causado al comodatario.
 
.- Actio depositi contraria: Para que el depositante pague los gastos del depósito.
 
.- Actio mandati contraria: Para exigir al mandante cuentas el pago de los gastos realizados durante el mandato.
 
.- Actio pignoraticia contraria: Para que el acreedor prendario exija recuperar los daños y gastos causados por la cosa.
 
.- Actio Serviana. Permite al pignorante quedarse en posesión de los invecta et illata que iban a servir de garantía.
 
.- Actio quasi serviana. Extensión de la Actio Serviana a otros objetos dados en prenda. Esta acción se llamó hypotecaria.
 
.- Actio negotiorum gestorum contraria: Para que el gestor recupere los gastos hechos con motivo de la gestión.
 
.- Actio depensi. Para que el fiador cobre al deudor principal lo que no se le hubiera reembolsado.
 
.- Actio poenae persecutoria: Tiene por objeto la reparación del daño.
 
.- Actio rei persecutoria: Tiene por objeto recuperar la cosa.
 
.- Actio praescriptis verbis. Se adoptaba a situaciones en las que el actor había cumplido con sus obligaciones y el demandado no había cumplido con las suyas para obligarlo a cumplir. Se le llamó también actio civilis incerti o civilis in factum. Típico de los contratos innominados.
 
.- Actio doli. Acción penal que se ejercita contra quien comete dolo.

Contratos en el Derecho romano
 
Algunos tipos de contratos en el derecho romano eran:
 
.- Aestimatum. Contrato en virtud del cual una parte recibe objetos tasados con la obligación de venderlos o devolverlos después de cierto tiempo.
 
.- Chirographum. Forma de obligarse de los peregrinos, en virtud de la cual el deudor entregaba al acreedor un recibo.
 
.- Syngraphae. Forma literal de obligarse los peregrinos, consistente en dos copias, una en poder del acreedor y la otra en poder del deudor.
 
.- Conventio in manum: Contrato verbis en virtud del cual la mujer al contraer nupcias entra a la familia del marido, ocupando jurídicamente el lugar de una hija.
 
.- Depositum: Depósito. Contrato que se perfecciona con la entrega de la cosa que el depositario ha de devolver cuando el depositante la requiera.
 
.- Depositum irregulare: Depósito de dinero o bienes fungibles.
 
.- Dictio dotis. Contrato verbis en el que el padre, un tercero o la mujer se comprometen a constituir una dote.
 
.- Iusiurandum liberti: Contrato verbis en virtud del cual el esclavo se compromete a prestar ciertos servicios al patrón. También llamado promissio iurata liberti.
 
.- Locatio conductio: Arrendamiento. Una de las partes (locator) se obliga a procurara la otra (conductor) el uso y el disfrute temporal de una cosa o la prestación de determinado servicio (locatio conductio operarum) o la ejecución de una obra (locatio conductio operis), a cambio de una cantidad de dinero llamado merces.
 
.- Mandatum: Mandato. Contrato en virtud del cual una persona (mandante) encarga a otra (mandatario) la realización gratuita de determinado acto, por cuenta o interés de aquella o tercero.
 
.- Pignus: Prenda. Contrato en el que el deudor o un tercero entregan la prestación de una cosa al acreedor prendario como garantía de una deuda preexistente.
 
.- Precarium: Contrato inominado por el cual una de las partes concede el préstamo de una cosa a la otra parte, quien se lo ha solicitado especialmente (preces) la que está obligada a devolverlo a la primera solicitud.
 
.- Societas: Sociedad. Contrato entre dos o más personas, con el fin de participar en ganancias y pérdidas.
 
.- Stipulatio: Estipulación contrato verbal, solemne, unilateral que consiste en una pregunta seguida de una respuesta congruente.
 
.- Transactio: Contrato inominado que consiste en un convenio extrajudicial en virtud del cual las partes se hacen concesiones para evitar los resultados del juicio posterior.

Conceptos utilizados en relación con los contratos
 
Algunos conceptos utilizados en los contratos en el Derecho romano eran:
 
Daño: Es todo aquello que disminuye el patrimonio, el daño puede ser ocasionado por dolo, culpa y caso fortuito.
 
Dolo: Daño causado por engaño o malicia.
 
Culpa: Daño causado por descuido o imprudencia. Puede ser lata, leve y levísima.
 
Caso fortuito: Daño causado por la mera casualidad.
 
Addictio in diem: Pacto entre el comprador y el vendedor en virtud del cual este último puede anular la compraventa sidentro de cierto plazo consigue mejor precio.
 
Laesio enormis: Lesión enorme. Se presenta en la venta de una cosa en la cual el vendedor ha pagado menos de la mitad del precio real.
 
Lex commissorid: Pacto que se adhiere a la compraventa en virtud del cual el vendedor tiene el Derecho a rescindir el contrato si el comprador no paga en el término acordado.
 
Litteris. Literal. La escritura es la causa, lo que le da eficacia a los contratos litteris.
 
Pactum adiectum: Pacto adiecto. Convenio adicional al contrato que implica alguna modificación al contenido típico del mismo.
 
Pactum ex continenti: Cláusula adicional adherida por las partes al contrato.
 
Pactum ex intervallo. Cláusula adicional que se agrega a un contrato después de finalizarlo.
 
Verbis. Oral. Las palabras dan eficacia a los contratos verbis.

Contrato como acto jurídico
 
El contrato tiene todos los elementos y requisitos de un acto jurídico:

Sujetos
 
Quien concluye un contrato debe ser capaz. Todo sujeto, como parte de su personalidad, tiene la capacidad jurídica. Sin embargo, la capacidad de actuar es el poder que tiene un sujeto de derecho para crear, con una manifestación de voluntad, efectos de derechos. Así, la persona que constituya un contrato debe tener la capacidad de actuar para obligarse según las condiciones estipuladas en el contrato.

Objeto
 
El objeto del contrato de trabajo no es otro que la prestación de forma voluntaria y retribuida de un trabajo por cuenta ajena y bajo la dependencia de otra persona que llamamos empresario.

Elementos del acto jurídico
 
Los siguientes son los elementos que conforman el acto jurídico:

Capacidad
 
La capacidad se subdivide en capacidad de goce (la aptitud jurídica para ser titular de derechos subjetivos, comúnmente denominada también como capacidad jurídica) y capacidad de ejercicio (aptitud jurídica para ejercer derechos y contraer obligaciones sin representación de terceros, denominada también como capacidad de actuar).

Consentimiento o voluntad
 
La voluntad es el querer interno que, manifestado bajo el consentimiento, produce efectos de derecho. Todo contrato exige el libre consentimiento entre las partes que lo forman. El consentimiento se manifiesta por la concurrencia de la oferta y de la aceptación sobre la cosa y la causa que han de constituir el contrato. Será nulo el consentimiento prestado por error, violencia, intimidación o dolo.

Los vicios del consentimiento
 
Para la validez del contrato se requiere que la voluntad no esté presionada por factores externos que modifiquen la verdadera intención. Entre los vicios del consentimiento se encuentran el error, la violencia y el dolo.
 
El error
Cuando versa el error, existe una equivocación sobre el objeto del contrato, o sobre alguno de sus aspectos esenciales. El error es motivo de nulidad del contrato cuando recae sobre:
 
.-La naturaleza del contrato (quería hacer un arrendamiento e hizo una compraventa).
 
.-La identidad del objeto.
 
.-Las cualidades específicas de la cosa.
 
El error no debe de ser de mala fe, porque de lo contrario, se convierte en dolo.
 
La violencia
 
En la violencia se ejerce una fuerza irresistible que causa un grave temor a una de las partes del contrato, o que una de las partes haya abusado de la debilidad de la otra. La amenaza de acudir ante una autoridad judicial para reclamar un derecho no es coacción, a no ser que se amenace abusivamente de este derecho.
 
El dolo
 
Todo medio artificioso, contrario a la buena fe, empleado con el propósito de engañar para hacer a una persona consentir un contrato es considerado dolo. La víctima del dolo puede mantener el contrato y reclamar daños y perjuicios.

El objeto
 
Pueden ser objeto de contratos todas las cosas que no están fuera del comercio humano, aun las futuras. Pueden ser igualmente objeto de contrato todos los servicios que no sean contrarios a las leyes o a las buenas costumbres.

Causa
 
Normalmente, la normativa civil de los ordenamientos jurídicos exige que haya una causa justa para el nacimiento de los acto jurídicos. La causa es el motivo determinante que llevó a las partes a celebrar el contrato. Un contrato no tiene causa cuando las manifestaciones de voluntad no se corresponden con la función social que debe cumplir, tampoco cuando se simula o se finge una causa. El contrato debe tener causa y esta ha de ser existente, verdadera y lícita.

Forma
 
La forma es el conjunto de signos mediante los cuales se manifiesta el consentimiento de las partes en la celebración de un contrato. En algunos contratos es posible que se exija una forma específica de celebración. Por ejemplo, puede ser necesaria la forma escrita, la firma ante notario o ante testigos, etc.

Elementos accidentales
 
Son aquellos que las partes establecen por cláusulas especiales, que no sean contrarias a la ley, la moral, las buenas costumbres o el orden público. Por ejemplo: el plazo, la condición, el modo, la solidaridad, la indivisibilidad, la representación, etc.
 
En consonancia con la autonomía de la voluntad, los contratantes pueden establecer los pactos, cláusulas y condiciones que tengan por convenientes, siempre que no sean contrarios a la ley, la moral, las buenas costumbres o el orden público.

Formación del contrato

Acuerdo de voluntades
 
El contrato necesita de la manifestación inequívoca de la voluntad de las partes que conformarán el acto jurídico. Así, cuando las partes contratantes expresan su voluntad en el momento que se forma el contrato, se denomina entre presentes. Cuando la manifestación de la voluntad se da en momentos diferentes, se denomina entre ausentes. La distinción es importante para poder determinar con exactitud el momento en que el contrato entra en la vida jurídica de los contratantes. El contrato entre presentes entrará en vigencia en el momento de la manifestación simultánea de la voluntad, mientras que el contrato entre ausentes solamente hasta que el último contratante haya dado su manifestación.

Oferta del contrato
La oferta es una manifestación unilateral de voluntad, dirigida a otro. El ejemplo clásico es el del comercio que ofrece sus productos a cualquiera, a un precio determinado. La oferta es obligatoria, es decir, una vez emitida, el proponente no puede modificarla a su antojo.
 
Para la aceptación de la oferta, el otro contratante debe dar su consentimiento expreso o tácito, que indique su inequívoca intención de aceptar la oferta y apegarse a las condiciones del oferente.
 
La vigencia obligatoria de la oferta varía en los distintos ordenamientos. Para algunos, el oferente puede variar la oferta siempre que esta no haya sido aceptada, mientras que en otros, la oferta debe mantenerse intacta por el periodo de tiempo que normalmente tomaría un contratante en analizar la oferta.

Forma de los contratos
 
Los contratos pueden ser orales o escritos. Algunos tipos de contrato pueden requerir formularse por escrito e incluso su inscripción registral de acuerdo a la Ley.

Efectos de los contratos
 
“El contrato es ley entre las partes” es una expresión común. Sin embargo, esto no significa que los contratos tienen un poder equivalente al de las leyes. Lo que indica son los preceptos fundamentales de los contratos:
Las partes deben ajustarse y dirigirse a las condiciones estipuladas en el contrato.
 
En principio, las condiciones y los efectos del contrato solo tienen afección a las partes que forman el contrato.

Fuerza obligatoria del contrato
 
La ley reconoce al contrato como fuente de obligaciones. Las obligaciones contractuales son obligaciones civiles, por lo que el acreedor puede exigir del deudor la satisfacción de la deuda según lo pactado. En caso que el cumplimiento del objeto de la obligación no sea posible, por equivalencia, el acreedor puede demandar la indemnización de daños y perjuicios.
 
Una vez que un contrato de nacimiento a una obligación, no hay posibilidad de modificarla unilateralmente.
Los derechos adquiridos en los contratos son transmisibles por cualquier título, salvo que el contrato estipule lo contrario, lo impida la ley o la naturaleza misma del derecho.

Ejecución de buena fe
 
Los contratos gozan de la presunción de la buena fe, que es un principio general de derecho. En el momento en que se transgrede la barrera de la buena fe, se ingresa en el campo de la ilicitud, lo que provoca, si hay daño, la responsabilidad civil.

Obligación de lealtad
 
La buena fe impone el deber de ser fiel al compromiso, a pesar de las dificultades materiales que se puedan encontrar.
 
De parte del acreedor también debe haber lealtad. Debe abstenerse de ejecutar toda maniobra que dificulte el cumplimiento de la obligación por parte del deudor.

Deber de cooperación
 
Por ejemplo, la obligación que tienen los contratantes de informarse acerca de eventos que tengan relevancia para el vínculo jurídico que los une. Implica también ayudarle al otro a cumplir sus obligaciones en la medida de lo posible.

Garantía
 
La garantía es una consecuencia de los contratos traslativos onerosos. Es la facultad que tiene el adquiriente de un derecho real o personal, de exigir a la persona que se lo ha transmitido, que cesen las persecuciones al objeto por parte de un tercero, y que pueda ejercer así su derecho adquirido en paz.
 
En caso que el adquiriente sea despojado del objeto por acción reivindicatoria de un sujeto con mejor título de derecho, entra en juego la garantía por evicción: el enajenante debe devolverle no solamente el valor de la cosa, sino también los gastos legales del contrato y de la demanda.

Efectos de los contratos para terceros
En principio, los contratos solo tienen efectos entre las partes que lo forman. Sin embargo, hay contratos que afectan sí surten efectos sobre terceros. Un tercero es un sujeto que no participó en la formación del vínculo contractual, y que por lo tanto, no hizo manifestación de voluntad sobre el contrato. Incluso, puede ser que el tercero ni siquiera supiera de la existencia del convenio.

Terceros involucrados forzosamente
 
Efectos respecto de los causahabientes
 
En principio, los herederos suceden al difunto en sus derechos y obligaciones, excepto en aquellas que sean personalísimas. En algunos ordenamientos jurídicos, como el costarricense, no opera la confusión de patrimonios, sino que el patrimonio de la sucesión responde a las obligaciones del difunto.
 
La nulidad de los contratos del causante posterior a la sucesión afectan a los causahabientes, pues pueden verse en la situación de tener que restituir a terceros.
 
Adicionalmente, los causahabientes a título particular se verán afectados por las restricciones que haya impuesto el causante, por ejemplo, una hipoteca, una servidumbre o un derecho de usufructo a favor de otro.
 
Efectos respecto de los acreedores quirografarios
 
Cualquier contrato del deudor que afecte su patrimonio implica una consecuencia para la garantía del acreedor quirografario. Para protegerlo se ha establecido la acción oblicua y la acción pauliana, sin embargo, cada una de ellas puede ser solamente invocada solamente bajo ciertas condiciones. A saber, la acción oblicua solamente la puede ejercer el acreedor por la inacción del deudor en la protección de su propio patrimonio, y la acción pauliana solamente se puede ejercer sobre un deudor que se encuentre en estado de insolvencia.
 
Efectos respecto de los penitus extranei
 
Los penitus extranei son todas aquellas personas ajenas a una relación contractual. Aun así, los efectos de los contratos son oponibles ante estos terceros, pues no pueden alegar desconocimiento del acto jurídico y sus efectos, como sería en el caso de derecho reales o personales inscritos en el registro público, capitulaciones matrimoniales, y las inscripciones de sociedades civiles o mercantiles.
 
Terceros involucrados voluntariamente por las partes
 
En principio, no pueden asignarse obligaciones a sujetos que no hayan participado y consentido en la formación del vínculo jurídico. Pero diferente es el caso de la constitución de beneficios a nombre de terceros.

Interpretación de los contratos
 
La interpretación es fundamental, porque de ella depende la posterior calificación jurídica y los efectos que el ordenamiento asigna a la manifestación de la voluntad. Consiste en la atribución de significado a un texto. Tratándose de los contratos su interpretación tendrá por objeto una manifestación de voluntad. El contrato es una expresión de voluntad en un texto, que luego de realizado puede ser interpretado de forma diferente por las partes. El problema se traslada al juez quien tendrá la última palabra, estando su actividad reglada por una serie de preceptos que deben presidir su labor, y de las cuales no puede apartarse.
 
Métodos de interpretación
 
Existen varios métodos de interpretación que pueden variar según el Código Civil que rija. Pero, se observan básicamente dos corrientes, dos métodos de interpretación: el que propone analizar el texto (literalmente) y el que propone encontrar la intención común de las partes, o sea, qué fue lo que los autores quisieron decir. Varios autores entienden que llegar a conocer la voluntad común de las partes es muy complejo y aumenta la discrecionalidad del juez.
 
Pautas para la interpretación de expresiones ambiguas
 
Las cláusulas susceptibles de dos sentidos, del uno de los cuales resultare la validez y del otro la nulidad del acto, deben entenderse en el primero.
 
Las cláusulas equívocas o ambiguas deben interpretarse por medio de los términos claros y precisos empleados en otra parte del mismo escrito.
 
Los hechos de los contrayentes, posteriores al contrato, que tengan relación con lo que se discute, servirán para explicar la intención de las partes al tiempo de celebrar el contrato.
 
Las cláusulas ambiguas se interpretan por lo que es de uso y costumbre en el lugar del contrato.
 
Interpretación a favor del deudor
 
Las cláusulas ambiguas deben interpretarse a favor del deudor. Pero las cláusulas ambiguas que hayan sido extendidas o dictadas por una de las partes, sea acreedora o deudora, se interpretarán contra ella, siempre que la ambigüedad provenga de su falta de explicación.
 
Lo anterior, recoge una antigua regla romana (interpretatio contra stipulator), su fundamento se encuentra en el principio de la responsabilidad, que impone la carga de hablar claro. Así la oscuridad del pacto debe perjudicar al declarante.
 
La generalidad de las leyes de defensa del consumidor establecen que ante la duda debe interpretarse a favor del consumidor.

Teoría subjetivista
 
Según esta teoría, el juez debe buscar la solución basado en las intenciones que hayan tenido las partes al momento de contratar. La labor del juez consistiría, entonces, en investigar estas intenciones.

Teoría objetivista
 
Esta teoría establece como objetivo del juez la determinación del valor de voluntad de las partes en el contrato. El juez debe evaluar los datos objetivos que emanan del acuerdo para precisar cual fue la intención común de las partes.
 
Teoría de la imprevisión
 
La teoría de la imprevisión también aplica para los contratos, en caso que, por cambios radicales en las condiciones económicas generales, la satisfacción del contrato se le haga en exceso gravosa, y deban ajustarse las condiciones del contrato para que se asemejen a lo que las partes tuvieron en mente originalmente.

Responsabilidad contractual
 
La inejecución de contratos y la responsabilidad contractual [editar]El contrato puede ser mal ejecutado o no ser ejecutado del todo. En estos casos, el acreedor tiene el derecho de acudir a las instancias judiciales, para obligar al deudor a satisfacer forzosamente el contrato o a ser indemnizado por daños y perjuicios. 
 
Tratándose de obligaciones de hacer, el cumplimiento forzoso no es posible.
 
La falta contractual es una conducta antijurídica imputable al deudor. El incumplimiento debe ser culposo o doloso. Algunos ordenamientos, que siguen la teoría subjetivista de la valoración de la responsabilidad, toman en cuenta el dolo para agravar la responsabilidad del deudor.
 
En ciertas obligaciones, ni siquiera la fuerza mayor exime del cumplimiento de la deuda, por ejemplo, en las obligaciones de entregar una suma de dinero.
 
La ejecución forzosa
 
La ejecución forzosa se da cuando el juez ordena al deudor a dar cumplimiento de la obligación exigible que no ha satisfecho.
 
En obligaciones de dar, la prestación consiste en la constitución del título traslativo de dominio o en la entrega. Sostenida la negativa del deudor, el juez puede actuar a nombre de este y otorgar el título de dominio. En las obligaciones de hacer, consiste en el cumplimiento de la conducta prometida.
 
En obligaciones donde no se puede sustituir al deudor o hacer cumplir el objeto de la obligación, se sustituye este por la indemnización de daños y perjuicios.
 
La resolución
 
Cuando una de las partes no ejecuta las obligaciones de un contrato bilateral, la parte afectada puede pedir la resolución del contrato. Los efectos de la resolución son el aniquilamiento retroactivo de las obligaciones. 
Adicionalmente, el solicitante, si lo justifica, puede reclamar daños y perjuicios.

Clasificación de los contratos

Contratos unilaterales y bilaterales

Contrato unilateral:
 
es un acuerdo de voluntades que engendra solo obligaciones para una parte.

Contrato bilateral:
 
Es el acuerdo de voluntades que da nacimiento a obligaciones para ambas partes.
 
Esta clasificación tiene importancia, entre otros, para efectos de la teoría o problemas de los riesgos y la excepción de contrato no cumplido.
 
Cuando en un contrato unilateral existen obligaciones que impliquen la transferencia de una cosa, si está se destruye por caso fortuito o fuerza mayor es necesario poder establecer quién debe de sufrir la pérdida. La cosa siempre perece para el acreedor (en los contratos traslativos de dominio el acreedor es el dueño; mientras en los contratos traslativos de uso, el acreedor a la restitución es el dueño y la cosa perece para él).
 
Si el contrato fuere bilateral no habría posibilidad de plantear el problema, porque esta cuestión supone que siendo las obligaciones recíprocas, una parte no cumple entregando la cosa, por un caso de fuerza mayor y en atención a esto la otra parte debe cumplir, ya que no es imputable el incumplimiento del deudor.
 
La excepción de contrato no cumplido (exceptio non adimpleti). En todos contratos bilterales, que generan obligaciones recíprocas, cuando una parte no cumple o se allana a cumplir, carece de derecho para exigir a la otra el cumplimiento de su obligación, y si a pesar de ello pretendiera exigir judicialmente el cumplimiento por una demanda, el demandado le opondrá la excepción de contrato no cumplido.
 
La exceptio non adimpleti no puede presentarse en los contratos unilaterales, por una sencilla razón de que en ellos solo una de las partes está obligada, y si no cumple, la otra podrá judicialmente exigir ese cumplimiento, sin que pueda oponérsele dicha excepción, ya que no tiene por su parte ninguna obligación que realizar.

Contratos onerosos y gratuitos

Contrato oneroso:
 
Es aquél en el que existen beneficios y gravámenes recíprocos, en éste hay un sacrificio equivalente que realizan las partes; por ejemplo, la compraventa, porque el vendedor recibe el provecho del precio y a la vez entrega la cosa, y viceversa, el comprador recibe el provecho de recibir la cosa y el gravamen de pagar.

Contrato gratuito:
 
Sólo tiene por objeto la utilidad de una de las dos partes, sufriendo la otra el gravamen. Es gratuito, por tanto, aquel contrato en el que el provecho es para una sola de las partes, como por ejemplo el comodato.

Contratos conmutativos y aleatorios

Contrato conmutativo:
 
Es aquel contrato en el cual las prestaciones que se deben las partes son ciertas desde el momento que se celebra el acto jurídico, un ejemplo muy claro es el contrato de compraventa de una casa.

Contratos aleatorios:
 
Es aquel que surge cuando la prestación depende de un acontecimiento futuro e incierto y al momento de contratar, no se saben las ganancias o pérdidas hasta el momento que se realice este acontecimiento futuro. Ejemplos son el contrato de compraventa de cosecha llamado de “esperanza”, apuestas, juegos, etc.
 
Lo que principalmente caracteriza a los contratos aleatorios:
 
La incertidumbre sobre la existencia de un hecho, como en la apuesta, o bien sobre el tiempo de la realización de ese hecho (cuándo).
 
La oposición y no sólo la interdependencia de las prestaciones, por que cuando la incertidumbre cesa, forzosamente una de las partes gana y la otra pierde, y, además, la medida de la ganancia de una de las partes es la medida de la pérdida de la otra.
 
Es importante señalar que el Diccionario de la lengua española, define al término aleatorio, del latín “aleatorius” el cual significa, propio del juego de dados, adj. Perteneciente o relativo al juego de azar.

Contratos principales y accesorios

Contrato principal:
 
Es aquel que existe por sí mismo, en tanto que los accesorios son los que dependen de un contrato principal. Los accesorios siguen la suerte de lo principal porque la nulidad o la inexistencia de los primeros origina a su vez, la nulidad o la inexistencia del contrato accesorio.

Contratos accesorios:
 
Son también llamados “de garantía”, porque generalmente se constituyen para garantizar el cumplimiento de una obligación que se reputa principal, y de esta forma de garantía puede ser personal, como la fianza, en que una persona se obliga a pagar por el deudor, si éste no lo hace; o real, como el de hipoteca, el de prenda, en que se constituye un derecho real sobre un bien enajenable, para garantizar el cumplimiento de una obligación y su preferencia en el pago.
 
La regla de que lo accesorio sigue la suerte de lo principal, sufre en ciertos casos excepciones, porque no podría existir el contrato accesorio, sin que previamente no se constituyese el principal; sin embargo, el Derecho nos presenta casos que puede haber fianza, prenda o hipoteca, sin que haya todavía una obligación principal, como ocurre cuando se garantizan obligaciones futuras o condicionales.

Contratos instantáneos y de tracto sucesivo

Contrato instantáneo:
 
Son aquellos que se cumplen en el mismo momento en que se celebran, es decir, su cumplimiento se lleva a cabo en un solo acto.

Contrato de Tracto Sucesivo:
 
es aquel en que el cumplimiento de las prestaciones se realiza en un periodo determinado, y que, por deseo de las partes se puede extender para satisfacer sus necesidades primordiales y éstos términos pueden ser:
 
.- Ejecución continuada: ejecución única pero sin interrupción.
 
.- Ejecución periódica: varias prestaciones que se ejecutan en fechas establecidas.
 
.- Ejecución intermitente: se da cuando lo solicita la otra parte.
 
Características de las ejecuciones:
 
1.- La ejecución es autónoma de las demás, por lo que cada acto es autónomo.
 
2.- Existe una retroactividad por cada acto jurídico que se realice.
 
3.- Si se presenta un elemento antijurídico, lo que procede es anular alguna prestación ya realizada.

Contrato consensual y real

Contrato consensual:
 
Por regla general, el consentimiento de las partes basta para formar el contrato; las obligaciones nacen tan pronto como las partes se han puesto de acuerdo. El consentimiento de las partes puede manifestarse de cualquier manera. No obstante, es necesario que la voluntad de contratar revista una forma particular, que permita por medio de ella conocer su existencia. No es la simple coexistencias de dos voluntades internas lo que constituye el contrato; es necesario que éstas se manifiesten al exterior, que sean cambiadas Ejemplos: mutuo, comodato y depósito.

Contrato real:
 
Queda concluido desde el momento en que una de las partes haya hecho a la otra la tradición o entrega de la cosa sobre la que versare el contrato.
 
Existen también las que se llaman formalidades ad probationem que son las realizadas a fin de poder demostrar la celebración de un acto; por lo general consiste en realizar el acto ante notario y también son llamadas solemnes que son cuando la voluntad de las partes, expresada sin formas exteriores determinadas, no basta para su celebración, porque la ley exige una formalidad particular en la ausencia de la cual el consentimiento no tiene eficacia jurídica. La distinción entre contratos formales y solemnes estriba en lo referente a la sanción. La falta de forma origina la nulidad relativa; la falta de solemnidad ocasiona la inexistencia.

Contrato formal, solemne o no solemne, y no formal

Contrato formal o solemne:
 
es aquel en que la ley ordena que el consentimiento se manifieste por determinado medio para que el contrato sea válido. En la legislación se acepta un sistema ecléctico o mixto respecto a las formalidades, porque en principio, se considera que el contrato es consensual, y sólo cuando el legislador imponga determinada formalidad debe cumplirse con ella, porque de lo contrario el acto estará afectado de nulidad.

Contrato privado y público

Contrato privado:
 
Es el realizado por las personas intervinientes en un contrato con o sin asesoramiento profesional. Tendrá el mismo valor que la escritura pública entre las personas que los suscriben y sus causahabientes

Contrato público:
 
Son los contratos autorizados por los funcionarios o empleados públicos, siempre dentro del ámbito de sus competencias, tiene una mejor condición probatoria.Los documentos notariales son los que tienen una mayor importancia
 
y dentro de ellos principalmente las escrituras públicas.

Contrato nominado o típico e innominado o atípico

Contrato nominado o típico:
 
Es aquel contrato que se encuentra previsto y regulado en la ley. Por ello, en ausencia de acuerdo entre las partes, existen normas dispositivas a las que acudir. (Compraventa, Arrendamientos…)

Contrato innominado o atípico:
 
Es aquel para el que la ley no tiene previsto un nombre específico, debido a que sus características no se encuentran reguladas por ella. Puede ser un híbrido entre varios contratos o incluso uno completamente nuevo. Para completar las lagunas o situaciones no previstas por las partes en el contrato, es necesario acudir a la regulación de contratos similares o análogos.

Por Su Publicidad

Públicos:
 
Cuando son realizados bajo la autoridad de notarios, jueces.

Privados:
 
Son los contratos otorgados por las partes contratantes sin la existencia de fedatario publico, aunque pueden contar con la presencia de testigos.

Principales Contratos
 
En principio la cantidad de contratos que puede existir es casi infinita, como casi infinitos son los derechos y obligaciones que pueden crear las partes, incluyendo el hacerlo de manera pura y simple, o sometida a alguna modalidad. Sin embargo, la legislación civil de la mayoría de los países ha regulado los más importantes de éstos, bien sea en sus respectivos Códigos Civiles, o bien en leyes especiales.
Acuerdo prenupcial (Capitulaciones matrimoniales).
Agencia.
Anticresis.
Arras
Arrendamiento.
Comisión.
Comodato.
Compraventa.
Concesión.
Depósito.
Distribución.
Donación.
Edición.
Empresa conjunta (Joint venture).
Enfiteusis.
Factoraje (Factoring).
Fianza
Franquicia (Franchishing).
Hipoteca.
Leasing

Delitos contra las personas

El Derecho Penal especial estudia la clasificación de los delitos (Aquellos que atacan los bienes jurídicamente tutelados).

El Código Penal venezolano en su libro II, clasifica las diversas especies del delito, cumpliendo con una de las funciones primordiales de de toda norma, sea legal o científica. En los diferentes ordenamientos jurídicos, dicha clasificación puede llevarse a cabo conforme a una infinita diversidad de criterios (Quintano Antonio, Pág.12-13, 1972).

Ahora bien nuestra legislación en materia penal acoge como base de categorización y agrupación la naturaleza propia del objeto del delito, es decir, el bien jurídico tutelado colectivo o individual, que los individuos en sociedad fundamentándose en la importancia que tienen esos valores para la misma, se han puesto de acuerdo en proteger.

Entre ellos en el Titulo IX de los Delitos Contra Las Personas, se presentan varios tipos penales que atentan contra bienes jurídicos tutelados como lo son la vida, la integridad física y moral.

A continuación se colocaran los capítulos contentivos al título IX de los delitos contra las personas a manera de saber cuáles son algunos de los mencionados delitos que atentan contra las personas:

•Capitulo I:

Del Homicidio

a) Homicidio intencional, que puede ser simple (articulo 405), agravado (articulo 407), o calificado (articulo406).

b) Homicidio con causal (articulo 408)

c) Homicidio culposo (articulo 409)

d) Homicidio preterintencional, que puede ser propiamente dicho o preterintencional con causal (articulo 410).

•Capitulo II:

De las Lesiones Personales

a) Según el elemento subjetivo (intención), pueden ser intencionales (artículos 413 al 418), preterintencionales (articulo 419) o culposas (articulo420).

b) Según el elemento objetivo (resultado), pueden ser menos graves (articulo413), gravísimas (articulo 414), graves (articulo415), leves (articulo 416), levísimas (articulo 417).

•Capitulo II Disposiciones Comunes a Los Capítulos anteriores (Homicidios y Lesiones).

•Capitulo IV Del Aborto Provocado.

•Capitulo V Del Abandono de Niños o de otras Personas Incapaces de Proveer a su seguridad o a su salud.

•Capitulo VI Del Abuso en la Corrección o Disciplina y de la sevicia en las Familias.

•Capitulo VII De la Difamación y De la Injuria.

El Homicidio según la Doctrina

En su semántica gramatical, como en la jurídica lata “muerte de un hombre por otro hombre” (hominis caedes ad homine) (Irureta Goyena José, Pág. 6, 1928).

Sin embargo constituye una definición muy antigua y precaria, lejana de parecer un concepto jurídico-penal. Carrara Francesco ha perfeccionado la definición, dice: “Homicidio es la muerte ilegitima de un hombre ocasionada por otro hombre”. Con lo cual al agregarle el adjetivo de “ilegitimo” engloba todos los elementos sustanciales que debe tener el hecho jurídico para ser considerado como homicidio.

El homicidio se puede afirmar que es el delito más típico, natural y permanente de todos “considerado entre los mayores por todos los pueblos y en todos los tiempos” (Quintano Antonio, pag.44, 1928).

•Homicidio Intencional Simple (Figura Rectora).

El Homicidio intencional simple es la muerte de un hombre, de un individuo de la especie humana intencionalmente causada por otra persona física e imputable, siempre que la muerte de sujeto pasivo sea exclusivamente resultado de la acción u omisión realizada por el agente.

Ahora bien la definición legal del delito de homicidio simple la encontramos en el código Penal Venezolano en el Titulo IX Capitulo I Articulo 405 que dice textualmente: “El que intencionalmente haya dado muerte a alguna persona será penado con presidio de doce a dieciocho años”.

Es de suma importancia saber que el homicidio simple es un delito tipo o figura rectora considerado de tal manera, debido a que es el que establece los elementos fundamentales del cual derivan subtipos penales que manteniendo la misma esencia y haciendo referencia a la figura rectora son delitos distintos, existiendo ciertas variaciones en las condiciones de sus elementos que traen como consecuencia que las penas en uno u otro varíen, dichos subtipos se desarrollaran más adelante.

Este es un delito de acción pública y para enjuiciar al sujeto activo se ha de seguir el procedimiento penal ordinario.

•Requisitos estructurales o fundamentales:

Destrucción de la vida humana:

Atendiendo a este elemento, se debe naturalmente verificar si la vida es una vida verdadera o solo una esperanza de vida. En el primer caso implica la destrucción de una vida humana en acto, de una vida extrauterina, lo cual constituye delito de homicidio.

En el segundo caso la destrucción de dicha esperanza de vida humana en potencia o intrauterina, a lo cual se denomina delito de aborto.

Es esta circunstancia la que tuvieron en mente los juristas para separar los dos hechos, constituyendo con cada uno de ellos un tipo penal independiente.

Ahora bien teniendo en consideración los supuestos de estado de vida de la víctima en los casos de Homicidio (Extrauterina) y Aborto (Intrauterina) nos planteamos la siguiente interrogante: ¿Sera responsable penalmente, el que con intención de matar (Animo mecandi), ejecuta sobre un cadáver actos de violencias de tal naturaleza que hubieran producido la muerte de haber sido ejecutadas sobre un ser vivo?
Para resolver tal interrogante habrá de tenerse en cuenta las posiciones doctrinales, donde todas coinciden en denominarlo con el tecnicismo del derecho penal, bajo la figura de delito imposible. Y en este punto no hay posiciones enfrentadas, por algo muy sencillo, debido a que para que se presente el delito de homicidio, se le debe dar muerte a un ser vivo, y no tiene sentido ni lógica alguna, darle muerte a un cuerpo inerte sin vida.

El punto donde las distintas corrientes doctrinales se enfrentan unas con otras es en determinar la responsabilidad penal que pueda generar el delito imposible.

Según un criterio denominado objetivo y también clásico el delito imposible no genera responsabilidad penal alguna, el cual ha de quedar impune. Esta posición es la que acoge nuestro Código Penal.

El otro criterio se denomina subjetivo mucho más moderno que el anterior, y plantea que el delito imposible solo constituye una de las formas de frustración de la actividad criminal, jurídicamente punible (Irureta Goyena José, pág. 8, 1928). Legislaciones como la española se acogen a este criterio, estableciendo la tentativa imposible como punible (por supuesto con una pena menor que la correspondiente al delito consumado), esto tomando en cuenta la peligrosidad que puede representar el sujeto activo del delito imposible o tentativa para los individuos de la sociedad, considerando su demostrada conducta criminal, así no haya logrado concretar el delito de homicidio por ausencia del objeto material.

Intención de Matar:

En la definición legal del homicidio expresa “El que intencionalmente haya dado muerte a alguna persona”, con lo cual debemos decir que la intención de matar es un requisito indispensable para la perpetración del homicidio simple.

Cuando se hace referencia a la intención de matar, no se hace otra cosa sino agregar el elemento condicionante del Dolo.

Ahora bien, la interrogante que se nos presenta es ¿Como se determina se el sujeto activo tenía la intención de matar o solamente intención de lesionar al sujeto pasivo?

Es un problema de difícil solución en la práctica. Sin embargo hay una serie de circunstancias que, analizadas sistemática y coordinadamente, orientan al juez competente en la tarea de realizar tal determinación (Aveledo Grisanti, pag18, 2009).

Estos datos son entre otros los siguientes:

a)  La ubicación de las heridas, según estén ubicadas cerca o lejos de los órganos vitales.

b)  La reiteración de las heridas. Si el sujeto activo ha efectuado diversas o varias heridas al sujeto pasivo, se puede concebir que tenía intención de matarlo.

c)  Las manifestaciones de agente antes y después de perpetrado el delito.

d)  Las relaciones de amistad o de hostilidad que existían entre la víctima y el victimario.

e)  En ciertos casos interesa el examen del medio o instrumento empleado por el agente, para precisar si su intención era de matar o lesionar al sujeto pasivo.

Relación de causa y efecto entre la muerte y la acción u omisión del sujeto activo:

La conducta positiva o negativa del sujeto activo ha de ser, por si sola, plenamente suficiente para causar la muerte del sujeto pasivo (Aveledo Grisanti, Pag.19, 2009).

La conducta positiva o negativa del sujeto activo (agresión criminal) que produce un resultado letal (muerte del sujeto pasivo), a menos que exista una muerte instantánea, lo normal es que transcurra un determinado espacio de tiempo en el que la figura de homicidio permanece, en un estado de lesiones, puesto que la acción u omisión ejecutada por el sujeto activo inmediatamente causa la lesión, siendo la lesión la que a su vez causa la muerte (Quintano Antonio, pag.93, 1972).

Dicha acción debemos decir hace alusión al elemento de la teoría general del delito, que se estudio como Causalidad.

•Elementos:

-Sujeto activo:

El sujeto activo del homicidio intencional es indiferente, en virtud de que cualquier persona física e imputable podrá ejecutarlo. Puede ser mediante acción u omisión de este.

Y es que si se analiza lo que establece la norma legal en cuanto a este tipo penal “El que intencionalmente haya dado muerte a alguna persona”, podemos constatar al desmenuzar el articulo al referirse al sujeto activo “El que”, deja abierta la posibilidad de que quien perpetre el delito sea cualquier persona, haciendo la aclaratoria que sea una persona imputable.

Por lo tanto se puede afirmar que nuestro código penal no exige ninguna cualidad o condición especial en el sujeto activo para la comisión del Homicidio simple o Intencional.

-Sujeto pasivo:

El sujeto pasivo puede ser cualquier individuo de la especie humana, y la misma norma no hace distinción, ni de raza, sexo, grupo étnico ni tampoco grado de vitalidad del sujeto pasivo al referirse “el que intencionalmente haya dado muerte a alguna persona”

Ahora evaluaremos el por qué no influyen ninguna de las condiciones mencionadas.

La edad: No influye la edad, porque para la ley vale igual el último minuto de vida que le queda a un octogenario, que la cantidad de años que se presume le quedan por vivir a un recién nacido.

El Sexo: Puede ser tanto mujer como hombre, no hay distinción alguna en cuanto al sexo del sujeto pasivo. A pesar que no siempre se le considero de igual valor la vida del hombre y la de la mujer, puesto que se le daba mayor importancia a la del hombre entre otras razones: Ya que los pueblos que vivían en un constante estado de guerra le atribuían mayor valor a la vida del guerrero.

La Raza: No influye la raza, sea cual fuese la perteneciente al sujeto pasivo, la penalidad no cambia ni la responsabilidad tampoco. El por eso que se puede afirmar que tan importante es la vida del indígena como la del blanco o el negreo, la del hombre salvaje como la del civilizado.

Grado de vitalidad: no influye tampoco el grado de vitalidad. La muerte de un moribundo es un homicidio con los mismos caracteres y la misma gravedad que la muerte de un niño que acaba de nacer. De igual manera podemos citar el caso del sujeto que mate a un condenado a muerte, pena que se establece en algunos países, y esto debido a que solamente el verdugo o ejecutor judicial tiene la facultad y el deber de ajusticiar a dicha persona, hasta que tal ejecución se haga efectiva el condenado estará amparado por la ley en la misma forma que el verdugo que va a destruir su vida o que la del juez que ha dictado la sentencia condenatoria.

El Objeto material:

El objeto material del homicidio es la persona que resulta muerta, la cual es a su vez sujeto pasivo del delito de homicidio. También se denomina cuerpo del delito, sin embargo se debe aclarar que existen dos conceptos de “cuerpo del delito”. Uno filosófico, objetivo concreto; y el otro, racional, filosófico, ideológico.
En cuanto al primer concepto, que es el concepto vulgar, cuerpo del delito, es una de estas tres cosas: o el instrumento con el que se comete el delito, la persona en la que se comete el delito, o el objeto resultante del delito.

En cuanto al sentido ideológico, cuerpo del delito es el delito mismo, visto desde todos los episodios de su realización externa.

-El objeto jurídico:
El objeto jurídico del delito de homicidio como tipo penal y de sus subtipos penales, es el bien jurídico tutelado de la vida humana, extrauterina, que resulta destruida mediante la perpetración de este delito.

-Medios de comisión del delito de homicidio:
Estos medios se pueden clasificar de la siguiente manera:

-Medios Directos o indirectos:

Medios directos “son aquellos en que el sujeto activo opera sobre el instrumento que ocasiona la muerte hasta el momento mismo en que se infiere la lesión mortal” (Irureta Goyena, José, pág.27, 1928). Por ejemplo: Disparar un revolver en la persona del sujeto pasivo con sus propias manos.

Medios indirectos: Son aquellos en que el sujeto activo organiza la causa, la cual después produce la muerte, sea espontáneamente o sea por una colaboración ulterior inconsciente de la misma victima (Irureta Goyena, José, pág.28, 1928). Por ejemplo: Azuzar a un animal furioso contra el sujeto pasivo, como en el caso de la famosa novela de Conan Doyle “El Sabueso de los Bakersville”.
Otro caso sería el caso donde un individuo desea la muerte del sujeto pasivo; dicho individuo tiene conocimiento del lugar por donde va a transitar a cierta hora de la noche y so cava una parte del camino con la finalidad de que caiga, se deba producir necesariamente la muerte.

-Medios de acción (positivo) o medios de omisión (negativo).

-Medios de acción (positivos): Se distinguen debido a que siempre se traducen en un “hacer” es decir en un acto. Por ejemplo: disparar un revolver, conducir un automóvil con el cual se atropella a la víctima, cortar con un arma blanca al sujeto pasivo, entre otros.

-Medios de omisión (negativos): Son aquellos que se traducen no por un hacer, sino por un “no hacer”. Por ejemplo: la persona que esta jurídicamente obligada a suministrar alimentos a un bebe recién nacido, no se los suministra y así determina la muerte del niño.

-Medios físicos o morales.

-Medios físicos: Los medios físicos se subdividen en mecánicos, químicos y patológicos. A continuación se mostraran ejemplos de cada uno de estos casos, con la intención de facilitar su entendimiento. Mecánicos: propinar una golpiza mortal a una persona, arrollar con un automóvil a la víctima, darle de comer vidrio molido entre otros. Químicos: Entre los medios químicos podríamos citar como ejemplo los siguientes: Suministrar veneno a la víctima o incendiarlo con fuego, entre otros, sin embargo el realizador del presente trabajo, hace la aclaratoria que los medios físico-químicos de perpetración del homicidio, no se encuadran dentro del supuesto del homicidio simple, puesto que dichas circunstancias de los ejemplos mencionados, son calificativos que dan nacimiento a otra forma de delito subtipo penal de este, llamado delito de homicidio calificado que se estudiara con posterioridad.

-Patológicas: Un ejemplo de emplear medios patológicos para la comisión del delito es transmitir una enfermedad que ocasione la muerte del sujeto pasivo.

-Medios Morales: En cuanto a lo atinente al homicidio por medios morales, debemos decir que es aquel que a causa del miedo o la emoción psíquica desencadena el resultado de muerte. También llamada no físico-natural, el denominado homicidio por causa moral es respaldado por la doctrina italiana y por Carrara.
Si bien no hay duda que tal medio es raro y difícil de probar, tal dificultad no sustenta negar la posibilidad de cometer un homicidio por dichos medios.

El sujeto activo podría alegar que, en todo caso, existe un homicidio culposo (figura estudiada más adelante) solamente, ya que al darle el susto obro imprudente pero no dolosamente (Aveledo Grisanti, pág. 24, 2009).

Un ejemplo de este modo de comisión sería el de un sujeto con problemas cardiacos, se le notifique una mala y terrible noticia con la intención de que a consecuencia del susto se produzca un infarto y posteriormente la muerte.

Formas imperfectas: Tentativa y Frustración
“La tentativa es la ejecución interrumpida, y el delito frustrado la ejecución completa, pero sin éxito” (Castejón, pág. 210, 1931). El homicidio intencional admite los grados de tentativa y frustración.

Consecuencia jurídica, La pena.
“la pena es la sanción penal que se aplica a una persona procesalmente cuando se ha demostrado que realizo una conducta típica, antijurídica y culpable. Consiste en la privación o restricción de ciertos derechos del transgresor, libertad o bienes, por ejemplo; debe estar establecida en la ley- principio de legalidad de la pena y ser impuesta dentro de los límites fijados por la misma…” (SC-TSJ 2005a)

En cuanto a la pena aplicable para el delito de homicidio simple, el artículo 405 de nuestro código penal establece: “El que intencionalmente haya dado muerte alguna persona será penado con presidio de doce a dieciocho años”. Por lo cual la pena aplicable normalmente (termino medio) es de quince años de presidio.

Subtipos penales del Homicidio simple

•Homicidio Calificado.
Son aquellos que califican al delito de homicidio simple, y su pena es mayor. A saber según el Titulo IX Capitulo I artículo 406 del código penal venezolano:

En los casos que se enumeran a continuación se aplicaran las siguientes penas:

1. Quince años a veinte años de prisión a quien cometa homicidio por medio de veneno o de incendio, sumersión u otro de los delitos previstos en el titulo VII de este libro, con alevosía o por motivos fútiles o innobles, e en el curso de la ejecución de los delitos previstos en los artículos 449, 450, 451, 453,456 y 458 de este código.

2. Veinte años a veintiséis años de prisión si concurrieren en el hecho dos o más de las circunstancias indicadas en el numeral que antecede.

3. De veintiocho años a treinta años de prisión para los que lo perpetren:
a. En la persona de su ascendiente o descendiente o en la de su conyugue.
b. En la persona del presidente de la Republica o de quien ejerciere interinamente las funciones de dicho cargo.
Parágrafo Único: Quienes resulten implicados en cualquiera de los supuestos expresados en los numerales anteriores, no tendrán derecho a gozar de los beneficios procesales de ley ni a la aplicación de medidas alternativas del cumplimiento de la pena.

“En principio el juez está en el deber de indicar expresamente cuál de las circunstancias contempladas en el ordinal 1º del artículo 408 del Código Penal es la que califica al delito de homicidio” ( SCP-TSJ 2000 Exp. Nº C00-0108).

En el citado artículo se presentan una serie de homicidios intencionales calificados que se estudiaran uno a uno, citando por cada uno de ellos el extracto del artículo que a ellos se refieren, al igual que se hizo con los requisitos del homicidio simple.

•Homicidio perpetrado por medio de veneno: “… a quien cometa el homicidio por medio de veneno…”
Lo más importante en este tipo de delito es el medio de comisión: el veneno.
El sujeto activo con intención de matar, suministra un veneno al sujeto pasivo. Es menester hacer constar que, para que exista este homicidio calificado, es indispensable que el agente haya escogido, intencionalmente, el veneno como medio de perpetrar el homicidio (Aveledo Grisanti, pág. 26. 2009).

Se entenderá por veneno: Cualquier sustancia que, introducida en el cuerpo o aplicada a él en cantidad suficiente, operando químicamente le ocasiona la muerte o graves trastornos.
Es importante acotar que el veneno opera en pequeñas dosis. Toxicológicamente, una sustancia se considera veneno cuando es relativamente pequeña la diferencia que existe entre la dosis terapéutica y la dosis nociva o letal. Desde este punto de vista no son veneno las sustancias que puedan alterar nocivamente la salud, e incluso, suprimir la vida, pero obrando a dosis elevadas, como por ejemplo, el alcohol (Aveledo Grisanti, pág. 26. 2009).

Este homicidio calificado admite los grados de tentativa y de frustración.

Para que exista tentativa, no es suficiente con que el agente haya mezclado el veneno en una bebida o comida, ha de ser necesario, que después ofrezca el alimento o el remedio emponzoñando al sujeto pasivo, o lo coloque de tal manera que la victima deba tomarlo.

Existe frustración cuando, después que el sujeto activo ha suministrado al pasivo el veneno, un tercero o el mismo sujeto pasivo al percatarse de la intoxicación, ingiere un contraveneno o antídoto que impide que se produzca el resultado letal.

La calificante de este delito se fundamenta radica en el alto grado de peligrosidad o temibilidad que revela el envenenador.

•Homicidio por medio de incendio: El fundamento de esta calificante se puede resumir en dos. El incendio es un medio capaz de causar grandes estragos. Una vez ocasionado el incendio puede no solo provocar solo la muerte de la persona que, inicialmente deseaba matar el sujeto activo, sino, además la muerte de otra u otra persona y/o grandes daños a la propiedad de terceros.

Para que exista este homicidio calificado, es menester, que el sujeto activo haya elegido dolosamente el incendio como medio de comisión para o ocasionar la muerte del sujeto pasivo. Si en cambio el incendio ha sido causado por la imprudencia, negligencia o impericia del agente, y en el incendio muere una persona, habría homicidio culposo.

La Pena: La pena para el delito de homicidio cometido por medio de incendio será de quince a veinte años de prisión.

Homicidio por sumersión: Es indispensable que para que haya homicidio intencional calificado que el sujeto activo haya utilizado la sumersión intencionalmente como medio de comisión del delito.

La Pena: La pena para el delito de homicidio cometido por medio de la sumersión será de quince a veinte años de prisión.

•Homicidio Alevoso: “… con alevosía…”. Nuestro código penal en su artículo 77 ord.1 en cuanto a son circunstancias agravantes, nos establece que hay alevosía cuando el culpable obra a traición o sobre seguro. En otros términos existe alevosía cuando el sujeto activo no afronta ningún riesgo ni da al sujeto pasivo la menor posibilidad de defenderse

Por obrar a traición: según el maestro Carrara la traición se refiere a la deslealtad, perfidia en el homicidio, lo que el mismo denomina ocultamiento moral o disimulación de sentimientos hostiles y simulación de sentimientos de amistad de la víctima.

Por obrar sobre seguro: obrar sobre seguro se refiere a los casos de “ocultación física” denominados así por la doctrina Española, donde se incluyen los casos de asecho, la emboscada y todas las otras formas de cometer el delito sin riesgo o con un mínimo de riesgo para el agresor.

La Pena: La pena para el delito de homicidio cometido con alevosía será de quince a veinte años de prisión.

•Homicidio por motivos fútiles o innobles: Hay que indicar ante todo, que este homicidio era denominado de otra manera por el código penal de 1926; se llamaba entonces “homicidio con brutal ferocidad. En la reforma de junio de 1964 se cambia la denominación por la actual: “homicidio por motivos fútiles o innobles”. Esta reforma es acertada, porque anteriormente hubo grandes confusiones con el homicidio que se conoce con como homicidio cometido con ensañamiento (agravante genérica prevista en el Ord. 4 del artículo 77 del código penal venezolano.

“El que destruye una vida para apoderarse de unos pocos céntimos, comete un homicidio ad-lasciviam o per libídine di sangre; el que derrama sangre humana para constatar la calidad del revolver o para probar el arma homicida, no ejecuta tampoco según los criminalistas, un homicidio por impulso brutal de ferocidad” (Irureta, pág. 212. 1928).

Ahora bien se entenderá por:

Motivo fútil: Se refiere a insignificante. Por ejemplo, se mata al sujeto pasivo por cobrarle unos céntimos, como se dice en la cita anterior.

Motivo innoble: es el contrario a elementales sentimientos de humanidad. Cuando el homicida ha obrado sin motivos, por lujuria de sangre, por un sentimiento exclusivo de vanidad o prepotencia por odio al hombre o a la humanidad.

Es importante acotar que la distinción entre motivo fútil y motivo innoble no tiene importancia, porque en uno u otro caso existe homicidio calificado.

“Cuando se trata, como en el presente caso, de homicidio y se aplica la agravante de motivos fútiles o innobles, deben establecerse, con toda claridad y con el debido soporte probatorio, las circunstancias que le sirven de base a la calificación del delito y la explicación, de las razones por las cuales se considera, concurrente ese elemento calificativo del delito” (SCP-TSJ 2002 Exp. Nº C02-0126).

La Pena: La pena para el delito cometido por medio de motivos fútiles o innobles será de quince a veinte años de prisión.

•Concurso de calificantes: El concurso de calificantes determina un aumento de la pena, de la manera siguiente:

Según el ordinal 2° del artículo 406 de Código Penal, si en la perpetración del homicidio calificado concurrieren dos o más de las circunstancias calificantes estudiadas anteriormente, la pena aplicable es de veinte a veintiséis años de presidio.

•Parricidio: “En la persona de su ascendiente o descendiente…” Esta palabra tiene dos acepciones. En sentido estricto, parricidio es el homicidio intencionalmente perpetrado en la persona del padre (o de la madre) del sujeto activo. En sentido amplio, que es el acogido por nuestro código penal, parricidio es el homicidio intencional cometido contra un ascendiente, legitimo o natural, del agente; ascendientes que puede ser el padre, pero también otras más lejanos, por ejemplo, el abuelo. El sujeto activo no es indiferente ya que el homicidio debe ser efectuado por el descendiente de la victima (hijo(a), nieto(a), lo cual inmediatamente también determina al sujeto pasivo quien debe recaer en la persona del ascendiente.

•Filicidio (también conocido como libericidio): “En la persona de su ascendiente o descendiente…” Es un delito que consiste en atentar contra la vida y que es cometido por un genitor (padre/madre) hacia un hijo propio. El término deriva del latín filius, que significa “hijo”. Tomando en consideración la anterior definición, debemos decir que el sujeto activo no es indiferente, puesto que debe recaer en la persona del padre o de la madre del sujeto pasivo.

Antiguamente era muy habitual que el filicidio, al igual que el parricidio u otras figuras similares, fuese penado con un delito independiente. Hoy en día es más común que se recoja la condena por homicidio y, en su caso, se vea agravado por la proximidad familiar con la víctima.

Estos homicidios calificados se fundamenta en el vinculo tan intimo que existe entre los sujetos activo y pasivo. Cuanto más sagrado sea el deber calculado, mayor ha de ser la pena aplicable.

Condiciones o requisitos: Ante todo, es menester que se satisfagan las condiciones generales del homicidio intencional simple, que ya se ha estudiado, atendiendo a lo que se dijo que el homicidio calificado es un subtipo penal del anterior.

El descendiente o ascendiente debe obrar con la intención de causar la muerte de su ascendiente (parricidio) o descendiente (filicidio), legitimo o natural.

Si el agente tiene la intención de matar a un extraño, y por error ocasiona la muerte del hijo(a) o de la progenitor(a) no existe filicidio en el primer caso ni parricidio en el segundo. En estos casos habrá homicidio simple, salvo que el caso en concreto rija otra calificante.

Si el sujeto activo ignora la condición de filiación tanto de ascendiente (parricidio) como descendiente (filicidio), como sucede en los casos de larga distancia familiar, tampoco existen tales calificantes, sino homicidio intencional simple. Mal se puede tener la intención de matar a un ascendiente o descendiente al cual no se le conoce como tal.

Es preciso que el resultado efectivo sea la muerte del ascendiente o descendiente según sea el caso, legitimo o natural del sujeto activo.

Para Ambos casos de homicidio calificado (Parricidio y Filicidio) tendrá que tomarse en cuenta lo siguiente:

•Puede darse el caso que el acusado o su defensor niegue su parentesco con la victima por lo cual el nexo familiar entre el sujeto activo y el sujeto pasivo debe probarse de conformidad con la ley civil.

•En estos homicidios calificados el parentesco funciona como una calificante personal. Tal calificante no se comunica, por lo tanto, a terceros que intervengan en la perpetración del homicidio. Los extraños responderán en principio, de un homicidio simple.

•Ambos admiten el grado de tentativa y frustración.

•Son al igual que el homicidio intencional simple delitos de acción pública|, enjuiciables por los tramites del juicio penal ordinario.

La pena: Nuestro código penal, en su artículo 406 numeral 3 establece que la pena para estos delitos será de veintiocho años a treinta de prisión.

•Conyugicidio (Ver Anexo #2): Es el homicidio intencionalmente cometido por un conyugue en la persona del otro. Cuando es el marido quien mata intencionalmente a la mujer, se llama uxoricidio; en cambio, si es la mujer quien mata intencionalmente al marido, se denomina viricidio.

Condiciones o requisitos: El sujeto activo no es indiferente puesto que debe ser perpetrado por el cónyuge el cual debe actuar con la intención de matar a su cónyuge y, en segundo lugar, el resultado efectivo debe ser la muerte de dicho cónyuge. Son aplicables al conyugicidio, con las variantes del caso, las condiciones que se han hecho con respecto al filicidio y parricidio.

No existe conyugicidio en los siguientes casos:

El concubinato por largo y leal que sea, no puede asimilarse, jurídicamente, al matrimonio.

Cuando el matrimonio ha sido disuelto por sentencia definitivamente firme de divorcio.

Si se ha declarado la nulidad del matrimonio.

Por el contrario ante cualquier duda, si existirá conyugicidio en las hipótesis siguientes:
Cuando uno de los cónyuges da muerte intencional al otro en el curso del juicio de divorcio, antes de que se haya dictado sentencia firme. Este caso se presenta con relativa frecuencia, en virtud de la peculiar hostilidad que, en tales circunstancias existe entre los cónyuges.

Cuando los cónyuges están separados de cuerpos, sea tal separación legal o de hecho, debido a que esta no disuelve el matrimonio y solamente lo suspende la vida en común de los casados.

La pena: Nuestro código penal, en su artículo 406 numeral 3 establece que la pena para el delito de conyugicidio será de veintiocho años a treinta de prisión.

•Magnicidio: “En la persona del Presidente de la Republica o de quien ejerciera interinamente las funciones de dicho cargo”. El magnicidio es un delito de sujeto activo indiferente, ya que puede ser cometido indistintamente, por cualquier persona física e imputable. Es en cambio, un delito de sujeto pasivo calificado, porque solo se puede cometer contra el Presidente de la Republica o el encargado de la presidencia de la Republica.

Al igual que en el homicidio intencional simple el objeto material de este delito es el mismo sujeto pasivo y el objeto jurídico de la vida humana. Hay que acotar que existe una pena mayor para este delito que para el homicidio intencional simple, puesto que el legislador toma en consideración los problemas que ocasionaría para la nación y lo que implicaría la muerte del presidente de la Republica o de quien ejerciera interinamente las funciones de dicho cargo, debido a la investidura de tal cargo y a las funciones que este desempeña.

Condiciones:
El agente ha de obrar con intención de matar al Presidente de la Republica o al encargado de la Presidencia, y que el delito se consume (es necesario que lo mate).

Si el agente tiene la intención de matar a un tercero y, por error, causa la muerte del Presidente o del Encargado, no hay magnicidio.

Si el sujeto activo ignora que el pasivo es el Presidente de la Republica o el encargado de la Presidencia, tampoco habrá magnicidio.

El magnicidio admite la tentativa y la frustración.
A manera de ejemplo, diremos que en Venezuela a lo largo de su historia ha habido un magnicidio: uno consumado en la persona del teniente Coronel delgado Chalbaud, Presidente de la Junta militar de gobierno, el día 13 de noviembre de 1950. Lo cual constituyo un magnicidio en grado de frustración.

También es calificado el homicidio perpetrado en el curso de la ejecución de los delitos previstos en los artículos del Código Penal que se mencionan a continuación: 451(hurto simple) 452 (hurtos agravados), 453 (hurtos calificados), 455 (robo), 456 (robo agravado), y 460 (del secuestro).

“El homicidio cometido durante la ejecución de un robo, constituye un sub-tipo de homicidio. El robo es la calificante del homicidio, por lo que no se está en presencia de un concurso real (homicidio y robo), sino ante un único delito: homicidio cometido en la ejecución del delito de robo (homicidio calificado)” (SCP-TSJ 2001. Exp. Nº C00-0619).

•Homicidios agravados.
Están tipificados en el artículo 407 del Código Penal, en los siguientes términos:
 “La pena del delito previsto en el artículo 405 de este código, será de veinte años a veinticinco años de presidio:

1. Para los que lo perpetren en la persona de su hermano.

2. Para los que la cometan en la persona del Vicepresidente Ejecutivo de la Republica, de alguno de sus Magistrados o Magistradas del Tribunal Supremo de Justicia, un Ministro del Despacho, de un Gobernador de Estado, de un diputado o diputada de la Asamblea Nacional, del Alcalde Metropolitano, de los Alcaldes, o de algún rectoro rectora del Consejo Nacional Electoral, o del Defensor del Pueblo, o del Procurador General, o del Fiscal General o del Contralor General de la Republica, o de algún miembro del Alto Mando Militar, de la Policía o de algún otro funcionario público, siempre que respecto a estos últimos el delito se hubiere cometido a causa de sus funciones.
Parágrafo Único: Quienes resulten implicados en cualquiera de los supuestos expresados en los ordinales anteriores, no tendrán derecho a gozar de los beneficios procesales de ley ni a la aplicación de medidas alternativas del cumplimiento de la pena”.
Ahora se desarrollara los homicidios intencionales agravados que se presentan en el artículo antes citado:

•Fratricidio: “Para los que la perpetren en la persona de su hermano”. Es el homicidio intencionalmente cometido en un germano del sujeto activo. Se trata de un delito enjuiciable de oficio y para enjuiciar al agente habrá de seguirse el procedimiento penal ordinario.

Condiciones: Es preciso que el sujeto activo tenga la intención de matar a su hermano y, en segundo término, es menester que el resultado efectivo sea la muerte del hermano. Son aplicables al fratricidio los principios que se estudiaron a propósito del parricidio y del filicidio.

Los hermanos pueden ser matrimoniales o extramatrimoniales, igualmente pueden ser de doble vinculo (hermanos germanos) o vinculo simple; estos últimos se subdividen en consanguíneos (hijos del mismo padre y diferentes madres) y uterinos (hijos de la misma madre y diferentes padres).

Es indispensable que el sujeto activo y el sujeto pasivo sean hermanos, por lo que se afirma, que en el delito de fratricidio los sujetos son calificados.

Este homicidio admite la tentativa y la frustración.

La Pena: La pena para el delito de Fratricidio será de veinte años a veinticinco años de presidio.

En la reforma del Código Penal, aprobada en marzo de 2005 se reforma el artículo 409, el cual establecía una pena menor al delito de fratricidio que correspondía de catorce años a veinte años de presidio, con lo cual se evidencia la intención del legislador de penalizar más severamente a quien cometa este homicidio agravante, tomando en consideración las esencia del mismo.

El Homicidio agravado previsto en el ordinal 2° del artículo 407 del Código Penal no ha recibido una denominación especial en la doctrina, aunque ha habido penalistas que han asomado el nombre de “magnicidio impropia” para designarlo.

En este homicidio el sujeto activo es indiferente, sin embargo el sujeto pasivo no lo es, debido a que el delito debe ser perpetrado en contra de alguno de los funcionarios públicos, mencionados en el ordinal 2° del 

Artículo 407.

La Pena: La pena para este delito será de veinte años a veinticinco años de presidio.

•Homicidio con causal.
“Existe homicidio con causal cuando el sujeto activo tiene la intención de matar al sujeto pasivo, pero la acción u omisión del agente, considerada aisladamente, es insuficiente para causar la muerte del sujeto pasivo; es preciso entonces, que a la conducta positiva o negativa del sujeto activo se asocie una concausa preexistente y superveniente, para que de la asociación de aquella conducta y la concausa se deriva el resultado letal” (Aveledo Grisanti, pág.39, 2009).

“Se entiende por concausa a toda causa o circunstancia, interna o externa, preexistente o superveniente, que hace letal la consecuencia de la acción u omisión del agente, que por sí sola no sería suficiente para determinar la muerte del sujeto pasivo” (Ave ledo Gris anti, pág.39, 2009). Es importante saber que las concausas preexistentes han de ser desconocidas por el sujeto activo, u que las concausas supervenientes, sobrevenidas o imprevistas, deben ser independientes de la voluntad del agente del homicidio con causal.
Nuestro código penal, en su artículo 408 establece el homicidio con causal de la siguiente manera:
“En los casos previstos en los artículos precedentes, cuando la muerte no se hubiere efectuado sin el concurso de circunstancias preexistentes desconocidas del culpado, o de causas imprevistas que no han dependido de su hecho, la pena será de presidio de siete a diez años, en el caso del articulo 405; de diez a quince años, en el del articulo 406; y de ocho a doce años en el artículo 407″.

•Condiciones:

Es menester que el sujeto activo tenga la intención de matar al sujeto pasivo.
A continuación un ejemplo planteado por el Dr. Grisanti Acevedo, con la intención de comprender mejor este homicidio:

A tiene intención de matar a B, el cual es hemofílico, circunstancia esta que ignora A. el sujeto pasivo infiere, entonces, al sujeto pasivo una lesión que por sí sola resultaría insuficiente para matarlo. Pero, la hemofilia, que padece B determina que de tal lesión se derive una hemorragia incoercible, que lleva a la muerte al sujeto pasivo.

•Clasificación de las concausas: Estas pueden ser circunstancias preexistentes o supervinientes (sobrevenidas o imprevistas.

Circunstancias preexistentes: Pueden ser a su vez normales, atípicas y patológicas.

Concausas normales: Son aquellas que se deben a una particularidad, a un estado pasajero de ciertos órganos, en virtud de una función ordinaria del organismo. Por ejemplo: Un sujeto acaba de comer, esta con el estomago lleno, y en esas condiciones recibe un golpe en el abdomen. En tales circunstancias ha habido muchos casos de muerte, no como obra exclusiva del golpe (pues si el estomago estuviera vacio el sujeto habría sufrido una lesión leve o grave) sino como el resultado concurrente de la lesión y del trastorno que se produjo en el organismo, debido a la debilitación del órgano por efecto de la digestión.

Concausas Atípicas: Son ocasionadas a consecuencia de una anomalía anatómica del organismo humano, que sin embargo no compromete en nada su integridad funcional o fisiológica. Por ejemplo: la dextrocardia, a saber, consiste en la desviación del corazón hacia el lado derecho del tórax. Un sujeto recibe un disparo con arma de fuego en el costado derecho y cae instantáneamente muerto porque tiene el corazón a la derecha en lugar de tenerlo a la izquierda, por lo tanto una lesión que regularmente no sería mortal, puede ocasionar la muerte del sujeto pasivo.

Concausas patológicas: son todas aquellas que tienen origen en una enfermedad de la víctima. El penalista uruguayo José Irureta Goyena menciona entre otras las siguientes:

“Un sujeto tiene cavernas pulmonares cicatrizadas; recibe una lesión leve en el pulmón, pero a consecuencia de ella se despierta una vieja enfermedad llevándolo a la muerte. Un sujeto se encuentra afectado por una degeneración grasosa del corazón; se le infiere un golpe en el pecho, y por obra del traumatismo y del estado de debilitamiento patológico en que se encuentra el órgano enfermo, muere poco después. Un sujeto padece de aneurisma en la aorta; recibe una puñalada en el pecho y muere, porque la punta del puñal o del cuchillo ha llegado hasta la bolsa que forma el aneurisma, sin cuya circunstancia se habría tratado de una lesión curable a los pocos días”.

Entre otras también figurarían la hemofilia y la diabetes.

Circunstancias supervinientes, sobrevenidas o imprevistas: se subdividen en tres categorías según deban:
A la conducta propia de la víctima: la cual desacata las prescripciones médicas y comete desarreglos que la llevan a la muerte.

Al acto de un tercero: Un sujeto recibe una lesión y es atendido por un medico que ignora su profesión, o por un medico que conociéndola, por un error ha impuesto un tratamiento o ha realizado una operación que estaba científicamente contraindicada, muriendo del mal del agresor, y del bien que le quiso hacer el médico.

El homicidio con causal no admite la tentativa ni la frustración.

La Pena: En el artículo referente al homicidio con causal (articulo 408) se establecen tres penas:
Una cuando en la perpetración del homicidio con causal no existan calificantes ni agravantes “la pena será de presidio de siete a diez años, en el caso del artículo 405″; otra más severa, cuando en el homicidio con causal existe alguna agravante de las penas señaladas en el artículo 406 de código penal de “diez años a quince años, en el del artículo 406″; una tercera, para los homicidios con causal cuando exista una de las calificantes del Artículo 407 del código penal “…y de ocho a doce años en el artículo 407″.

•Homicidio Culposo.
En el homicidio culposo, el agente no tiene la intención de matar, ni siquiera la de lesionar, al sujeto pasivo y a la muerte de este último es causada por la imprudencia, la negligencia, impericia en la profesión, arte o industria o la inobservancia de los reglamentos, ordenes o instrucciones, en que ha incurrido el agente.
Nuestro código penal en su artículo 409 establece las condiciones del homicidio culposo:
“El que por haber obrado con imprudencia o negligencia, o bien con impericia en su profesión, arte o industria, o por inobservancia de los reglamentos, ordenes o instrucciones, haya ocasionado la muerte de alguna persona, será castigado con prisión de seis meses a cinco años.

En la aplicación de esta pena los Tribunales de Justicia apreciaran el grado de culpabilidad del agente.
Si del hecho resulta la muerte de varias personas o la muerte de una sola y las heridas de una o más, con tal que las heridas acarreen las consecuencias previstas en el artículo 414, la pena de prisión podrá aumentar hasta 8 años”.

Es un delito de acción pública y por lo tanto para enjuiciar al agente, debe seguirse el procedimiento penal ordinario.

A saber culpa consiste en la ejecución o en la abstención de un acto, a consecuencia de cuya abstención o ejecución sobreviene una lesión de derecho que no ha sido ni prevista ni querida, pero que ha podido ser prevista (Irureta José, pág. 88 1928).

“Es importante advertir que la figura del homicidio culposo, consagrado en nuestra normativa penal es un tipo de carácter excepcional que incrimina la culpa, y para su estructuración se debe examinar la necesaria relación de causalidad entre la conducta carente de pericia, negligente, imprudente o violatoria del reglamento, es decir, culposa y el resultado producido” (SCP-TSJ 2005b Exp. Nº C05-0278)

Condiciones:

•El agente no tiene animus mecandi, ni siquiera animus nocendi (intención de lesionar), respecto al sujeto pasivo. Como se podrá ver en esta figura a diferencia de los demás tipos de homicidio ya estudiamos, no existe esa intención de matar por parte del sujeto activo.

•La imprudencia (culpa in agendo): supone una conducta positiva, un hacer algo, un movimiento corporal. Por ejemplo, una persona conduce su automóvil a una velocidad exagerada, atropella a un transeúnte y de tal manera le ocasiona la muerte.

•Negligencia (culpa in omittento): supone una abstención, un no hacer, una omisión cuando se estaba jurídicamente obligado a realizar la conducta contraria. Por ejemplo: una persona determinada está obligada acortar la energía eléctrica, para que los obreros realicen ciertas operaciones en las líneas; tal persona omite cortar la corriente y así ocasiona la muerte por electrocución de uno de los obreros.

•Impericia (culpa profesional) supone un defecto o carencia de los conocimientos técnicos o científicos que son indispensables para ejercer idóneamente una profesión, en arte u oficio. Por ejemplo, un medico que no posee los conocimientos anatómicos suficientes, en el curso de una intervención quirúrgica, secciona una arteria y así provoca una hemorragia que determina la muerte del paciente.

•El resultado antijurídico, pudo haber sido previsto por el agente.

•El homicidio culposo es un delito sujetos activo y pasivo indiferentes.

•No existen homicidios culposos agravados ni calificados.

•En el homicidio culposo NO se admiten los grados de tentativa y frustración.

•En los delitos culposos no se concibe la idea de complicidad y la coautoría.

La pena: En principio, cuando existe un solo homicidio culposo, la pena aplicable será de seis meses a cinco de prisión, lo que arroja un término medio de treinta y tres meses de prisión.

En el primer aparte del artículo 409 ordena al Juez competente aplicar la pena en función del grado de culpabilidad del agente. “La culpa consciente entraña mayor pena que gravedad que la inconsciente”.

El Ultimo aparte del anteriormente citado artículo 4009 otorga una facultad al juez competente, cuando haya dos o más homicidios culposos o un homicidio culposo y una o más lesiones culposas gravísimas. En tal caso la pena de prisión podrá elevarse hasta ocho años, tomando en cuenta, desde luego, la mayor o menor entidad de la conducta culposa del sujeto activo.

•Homicidio Preterintencional.
Es cuando la muerte sobreviene como consecuencia de un ataque a la integridad personal.
En el homicidio preterintencional el agente tiene la intención de lesionar (animus nocendi) al sujeto pasivo; el resultado la muerte de dicho sujeto pasivo excede de la intención, meramente lesiva, del sujeto activo.

El código Penal Venezolano en el encabezamiento del artículo 410 tipifica el homicidio preterintencional:
“El que con actos dirigidos a ocasionar una lesión personal, causare la muerte de alguno, será castigado con presidio de seis a ocho años, en el caso de articulo 406; y de siete a diez años, en el caso del artículo 407″.
Para que haya este homicidio es menester que la conducta objetiva del agente sea, suficiente por sí sola, para determinar la muerte de la víctima.

Naturaleza: Se han formulado al respeto diversas teorías.

Carrara pretende que existe un dolo preterintencional. Sin embargo, esta expresión constituye, de por sí una contradicción en los términos.

José Irureta Goyena sostiene que en el homicidio preterintencional existe una mistura de dolo y culpa: dolo, en lo que respecta a las lesiones que el agente quería inferir al sujeto pasivo y culpa en lo que toca al resultado antijurídico (muerte de la victima). Se rechaza esta opinión puesto que no es admisible una doble calificación culpabilistica del mismo delito.

En opinión de Hernando Grisanti Aveledo los delitos preterintencionales (y por tanto el homicidio preterintencional) son delitos calificados por el resultado. Se habla de homicidio porque se atiende al resultado, porque el sujeto pasivo ha fallecido. Si se atuvieren a la intención del agente, solamente se podría calificar este delito como de lesiones personales. Se trata de un caso de responsabilidad objetiva (responsabilidad por el resultado).

•Condiciones:

•El agente tiene la intención de lesionar al sujeto pasivo. A diferencia de lo homicidio intencional, los 
calificados, agravados y con causal, en los cuales el agente obra con intención de matar a la víctima.

•El resultado efectivo, es decir, la muerte del sujeto pasivo, va más allá de la intención del agente.

•Es necesario que la conducta del agente, considerada objetivamente, sea suficiente, por si misma, sea suficiente para causar la muerte del sujeto pasivo.

La Pena: ” …será castigado con presidio de seis a ocho años, en el caso del articulo 405; de ocho a doce años, en el caso del articulo 406; y de siete a diez años, en el caso del artículo 407″.

•Homicidio preterintencional con causal.
En el homicidio preterintencional con causal, el sujeto activo tiene el propósito de lesionar al sujeto pasivo; el resultado antijurídico excede de tal intención, hasta aquí se conjugan los mismos factores que participan para la perpetración del homicidio preterintencional (propiamente dicho), sin embargo es el siguiente requisito el cual impone la diferencia entre uno y otro; la conducta objetiva del agente, por si sola, no es suficiente para determinar la muerte de la víctima y para alcanzar este resultado letal es necesario que con la conducta insuficiente concurra una concausa preexistente o superveniente. Por mas “rebuscado” si se quiere utilizar el término, estos son hechos que no se pueden desconocer.

Este subtipo de homicidio esta previsto en el aparte único del artículo 410 del Código Penal, de la siguiente manera:

“Si la muerte no habría sobrevenido sin el concurso de circunstancias preexistentes desconocidas del culpable, o de causas imprevistas o independientes de su hecho, la pena será la de presidio de cuatro a seis años, en el caso del articulo 406; y de cinco a siete años, en el caso del artículo 407″.

•Condiciones: Las condiciones que se deben dar para que exista el delito de Homicidio preterintencional con causal, ya se han mencionado, en la que en este trabajo representa la definición de dicho subtipo del homicidio.

La Pena: “…la pena será la de presidio de cuatro a seis años, en el caso del articulo 406; y de cinco a siete años, en el caso del artículo 407″.

En el presente trabajo se hará una breve referencia sin estudiarlo muy al fondo, al delito denominado Infanticidio con Causa de Honor, considerando para esto la permanencia que ha tenido en distintos ordenamientos jurídicos a través del tiempo. Y no se le da mayor desarrollo, como si ha sido el caso de los delitos de homicidio ya estudiados, debido a que en nuestro Código Penal como delito y atenuante de pena, fue derogado por disposición expresa de La ley Orgánica para la Protección de Niños Niñas y Adolescentes (LOPNA) en su Titulo VI referente a las disposiciones finales y transitorias en su artículo 684.
Ahora bien solo a manera de información se citara el ya derogado artículo 411 de Nuestro Código Penal:
“Cuando el delito previsto en el artículo 405 se haya cometido en un niño recién nacido, no inscrito en el Registro del Estado Civil dentro del término legal, con el objeto de salvar el honor del culpado o la honra de su esposa, de su madre, de su descendiente, hermana o hija adoptiva, la pena señalada en dicho artículo se rebajara de un cuarto a la mitad”.

Juzgue el lector de este trabajo, las evidentes razones que tomo el legislador para derogar el citado artículo.

De las lesiones personales
El capítulo II Del Titulo IX del Código Penal Venezolano, es dedicado a las lesiones personales, el cual protege la integridad física como bien jurídico tutelado, este es un bien jurídico de obvia y necesaria protección penal. “Su rango y en la escala axiológica de los bienes singulares de la persona es de entidad inferior que el acordado a la vida, aunque en ocasiones, subjetivamente, se conceda a la integridad física harta mayor importancia que a la misma existencia, como acontece con los suicidas por no poder sobre llevar una determinada enfermedad o defecto físico.

Lo mismo ocurre en una escala de valores sociales, a pesar de que también, en una perspectiva de integro utilitarismo, mayor carga supone para la sociedad el invalido que el muerto. Pese a lo cual, la vida humana ha sido y sigue siendo el supremo valor individual, al que le sigue siempre en el orden de lo físico, el de integridad o salud” (Quintano, Antonio, pág. 692. 1972).

“La lesión personal consiste en un daño a la salud. Y la salud es física o también mental. Así que puede dañarse tanto la salud física como la salud mental de alguien y en ello consistirá el delito de lesión personal” (Sentencia Nº 522 de Sala de Casación Penal, Expediente Nº C02-0126 de fecha 26/11/2002).

Se entiende por lesión personal todo daño causado a la salud, física, mental, de una persona, que no ocasiona la muerte y que no está destinado a ocasionarla (Grisanti Aveledo, pág. 71. 2009).

A continuación el autor citado nos desmenuza el concepto para su mayor entendimiento.

•Que no ocasiona la muerte: Si el agente quiere lesionar al sujeto pasivo, pero el resultado es la muerte del último, no existe delito de lesiones, sino como ya se estudio un homicidio preterintencional.

•Que no está destinado a ocasionarla: Examinaremos dos clasificaciones de las lesiones personales; la primera atiende al elemento subjetivo (intención), la otra toma en cuenta el elemento objetivo (resultado).

A) En Cuanto al aspecto subjetivo, las lesiones se clasifican de la siguiente manera.

1- Intencionales o dolosas, que a su vez se subdividen en: Simples, agravadas, calificadas y atenuadas.

2- Preterintencionales o ultraintencionales.

3- Culposas.

B) En lo atinente al aspecto objetivo, las lesiones pueden ser:

1- Gravísimas

2- Graves

3- Menos graves

4- Leves

5- Levísimas

A continuación se desarrollaran cada una de las lesiones, atendiendo el ordenen en el cual se presentan en nuestro código penal.

•Lesiones menos leves (Figura Rectora).
Las lesiones menos leves, así como en el capitulo anterior el homicidio intencional, representa el tipo penal de las lesiones, o la denominada figura rectora.

Las lesiones menos leves consisten en ocasionarle al sujeto pasivo un sufrimiento físico, un perjuicio a la salud o una perturbación en sus facultades intelectuales.

Citemos el artículo 413 del capítulo II Titulo IX Del Código Penal, referente a las lesiones menos leves:
“El que sin intención de matar, pero sí de causarle daño, haya ocasionado a alguna persona un sufrimiento físico, un perjuicio a la salud o una perturbación en las facultades intelectuales, será castigado con prisión de tres a doce meses”.

Es un delito de acción pública y para enjuiciarse al agente habrá de seguirse el procedimiento ordinario.

•Elementos:

Sujeto activo: Se trata de un delito de sujeto activo indiferente, ya que puede ser cometido por cualquier persona física e imputable.

Sujeto pasivo: De igual manera es indiferente. Debe ser otra persona física distinta al agresor. Una persona física obviamente, ya que las personas jurídica no pueden ser sujetos pasivos del delito de lesiones personales.

El Objeto material: Es el mismo sujeto pasivo, es decir, la persona natural dañada en su salud física o intelectual o que experimentando un sufrimiento físico.

El Objeto Jurídico: Esta representado en el bien jurídico tutelado, que viene a ser en este caso la integridad física.

Medios de perpetración: Los podríamos clasificar de la siguiente manera:

1- Directos (emplear un puñal) o Indirectos (utilizar a un inimputable como instrumento)

2- De acción o de omisión (dejar de alimentar y causar así una anemia)

3- Físicos o morales. El empleo de un medio moral para causar lesión, replantea la dificultad probatoria a la 
que se ha hecho referencia en materia del homicidio por medio moral.
Las Lesiones intencionales menos graves, como todas las lesiones dolosas, admiten la tentativa y la frustración.

La pena: La pena que acarrean las lesiones menos graves será de tres a doce meses de prisión, lo que arrojan un término medio de siete meses y quince días de prisión.

•Subtipos penales del Delito de Lesiones menos leves.

•Lesiones Gravísimas.
Están tipificadas en el artículo 414 del código penal en los siguientes términos:
“Si el hecho ha causado una enfermedad mental o corporal, cierta o probablemente incurable, o la perdida de algún sentido de una mano, de un pie, de la palabra, de la capacidad de engendrar o del uso de algún órgano, o si ha producido alguna herida que desfigure a la persona; en fin, si habiéndose cometido el delito contra una mujer en cinta le hubiere ocasionado el aborto, será castigado con presidio de tres a seis años”.

A continuación se analizaran cada una de las calificantes establecidas en el artículo antes citado.

1- Enfermedad mental o corporal, cierta o probablemente incurable: Corresponde a los peritos médicos emitir el diagnostico y el pronóstico correspondiente. La enfermedad, mental o corporal, debe ser “cierta o probablemente incurable”. Es aquella que según su diagnostico la medicina no puede sanar.

2- Perdida de algún sentido o de algún órgano:
Se entiende por órgano: Cualquier parte, o conjunto de tejidos, del cuerpo humano que desempeña una función determinativa de sensaciones o de movimientos (Grisanti Aveledo, pág. 76. 2009)
“Por Órgano se entiende “cualquier parte del cuerpo humano que desempeña una función” (Sentencia Nº 21 de Sala de Casación Penal, Expediente Nº 96-1048 de fecha 26/01/2000).

Se entiende por sentidos: La aptitud perceptiva, que nos pone en comunicación con el mundo exterior (Grisanti Aveledo, pág. 76. 2009). Como bien se sabe los sentidos son 5: vista, oído, olfato, gusto y tacto.
“El sentido se define como la facultad mediante la cual se percibe la impresión de los objetos exteriores a través de ciertos órganos” (Sentencia Nº 21 de Sala de Casación Penal, Expediente Nº 96-1048 de fecha 26/01/2000).

3- Perdida de la mano o pie: Constituyen lesiones gravísimas debido a que se trata de una debilitación permanente de órganos de locomoción o de aprehensión.

4- Perdida de la capacidad de engendrar: Tanto respecto como a la mujer, puede existir una impotencia para el coito (impotencia coeundi) o una impotencia para la generación (impotencia generandi). “Para el hombre se ha dicho que ha valorado en lo superlativo grado, también en lo moral, el atributo orgánico de la virilidad, equiparándolo y a veces superando a la de la vida misma” (Quintano, Antonio, pág. 806. 1972). El resultado lesivo entraña privación de la función reproductiva.

5- Herida que desfigure a la persona. Deformación permanente del rostro: Para responder claramente a este calificante, se considera correcto citar la sentencia de la Sala de Casación Penal del Tribunal supremo de Justicia de fecha 10 de mayo del 2000:
“La razón de considerar gravísima la lesión que desfigure a la persona, no tiene por base un principio anatómico referido sólo al rostro como parte del organismo, sino que dicha agravante se justifica en un motivo social, pues lo que se protege es la apariencia de la persona, lo que ésta lleva por lo regular al descubierto. Se trata de una imperfección física permanente y visible, caracterizada por una alteración corporal externa, esto es, la producción en la persona a quien se refiere, de cualquier irregularidad física. Se dice permanente cuando no es previsible que desaparezca la deformación por medios naturales, no estando el lesionado en la obligación de someterse a intervenciones quirúrgicas o usar postizos para hacerla desaparecer o para esconder la deformación. De allí que el hecho delictivo en nada se altera, porque luego la deformación desaparezca por obra de la cirugía o se disimule con medios artificiosos”.
6- Aborto: Como es evidente en este caso el sujeto pasivo debe ser una mujer embarazada. Es menester que el agente obre con la intención de lesionar al sujeto pasivo, porque si el agente actúa con el propósito de provocar el aborto, no existe delito de lesiones gravísimas, sino de aborto.

Este Delito admite la tentativa y la frustración.

La Pena: “será castigado con presidio de tres a seis años”.

•Lesiones Graves
Están previstas en el artículo 417 del Código Penal, que establece lo siguiente:
“Si el hecho a ha causado inhabilitación permanente de algún sentido o de un órgano, dificultad permanente de la palabra o de alguna cicatriz notable en la cara o si ha puesto en peligro la vida de la persona ofendida o producido alguna por un tiempo igual queda la dicha persona incapacitada de entregarse a sus ocupaciones habituales, o, en fin, si habiéndose cometido el delito contra una mujer en cinta, causa un parto prematuro, la pena será de prisión de uno a cuatro años.”

A continuación se analizaran, los diversos resultados que determinan la calificación de la lesión como grave.

1- Inhabilitación permanente de algún sentido o de un órgano: La permanencia a la que se refiere el Código Penal no equivale a la perpetuidad, sino a una duración persistente, vale decir, que se prolongue por largo tiempo. Por ejemplo: Que la visión se dificulte o la masticación se vuelva menos completa.

2- Dificultad permanente de la palabra: afecta la facultad de expresarse oralmente, tal dificultad consiste en inconvenientes para utilizar las palabras, emitirlas o construirlas.
Aclaratoria: Si la lesión ocasiona la perdida de la palabra, es gravísima; si, en cambio, solo causa una dificultad permanente de la palabra, es grave.

3- Cicatriz notable en la cara: debe estar localizada en la cara del sujeto pasivo: Se entiende por cara, la parte anterior de la cabeza, comprendida entre el borde superior de la frente y el mentón, incluidos los pabellones auriculares. Las consideraciones estéticas y sociales que suelen invocarse para extender el ámbito de protección penal, olvidan el sentido del término cara, empleado por el código Penal (Grisanti Aveledo, pág. 80. 2009).

4-  Enfermedad o incapacidad que duren Veinte días o más: el cálculo de duración de la enfermedad ha de hacerse por días completos, en tal computo, no debe tomarse en cuenta el día en que se produjo la lesión, en cambio si debe contarse el día que cesa la enfermedad o termina la incapacidad.

5- Parto Prematuro: Jurídicamente se entiende por parto prematuro, el que tiene lugar antes de que ya se haya transcurrido el término normal de gestación, pero después que ha pasado el lapso el lapso para que la criatura nazca viva y viable (apta para seguir viviendo fuera del claustro materno).

•Lesiones Leves.
Las lesiones leves son las que causan una enfermedad o una incapacidad, que duren menos de 10 días.
Están Tipificadas en el artículo 418 del Código Penal, en los siguientes términos:
“Si el delito previsto en el articulo 413 hubiere acarreado a la persona ofendida, enfermedad que solo necesita asistencia médica por menos de diez días o solo la hubiere incapacitado por igual tiempo para dedicarse a sus negocios ordinarios, u ocupaciones habituales, la pena será de arresto de tres a seis meses”.
Es un delito de acción pública. Para enjuiciar al agente se debe seguir el procedimiento especial pautado en los artículos 413 y siguientes del Código de enjuiciamiento Criminal.

Cuando la lesión produce una enfermedad, o una incapacidad laboral, que duren veinte días o más, tal lesión es grave. Cuando la lesión cause una enfermedad, o incapacidad, que duren menos de diez días, tal lesión es leve.

Las lesiones menos graves constituyen un tipo intermedio entre las lesiones leves graves y las leves.

Las lesiones intencionales leves admiten la tentativa y la frustración.

La Pena: La pena será de arresto de tres a seis meses.

•Lesiones levísimas
Representan un caso excepcional de atipicidad, debido a que no se comete ningún delito, puesto que el bien jurídico tutelado (integridad física) no se pone en peligro. A Saber, el Artículo 417 del Código Penal establece lo siguiente:

“Si el delito previsto en el artículo 413, no solo no ha acarreado enfermedad que necesite asistencia médica, sino que tampoco ha incapacitado a la persona ofendida para dedicarse a sus negocios u ocupaciones habituales, la pena será de arresto de diez a cuarenta y cinco días”.

A pesar de lo dicho antes de la cita, es menester decir que permanece vigente como un subtipo penal, aunque por las pequeñas relativas consecuencias que podría acarrear q diferencia de otros delitos de acción pública, por ejemplo, el homicidio intencional o lesiones gravísimas, en la práctica es raro ver los enjuiciamientos por tal delito considerando las prioridades de los tribunales. En todo caso, a saber:
Para enjuiciar al agente se deberá seguir el procedimiento penal especial previsto en los artículos 413 y siguientes del código de enjuiciamiento militar.

•Lesiones Calificadas.

Están previstas en el encabezamiento del artículo 418 del Código Penal, el cual establece lo siguiente:
“Cuando el hecho especificado en los artículos precedentes estuviere acompañado de alguna de las circunstancias indicadas en el artículo 406, o cuando el hecho fuere cometido con armas insidiosas o con cualquier otra Arma propiamente dicha, o por medio de sustancias corrosivas, la pena se aumentara en la proporción de una sexta a una tercera parte”.

Obviando las circunstancias que ya evaluamos en su momento en el artículo 407 de código Penal, se procederá a explicar, las calificantes especificas de las lesiones.

1- Arma insidiosa: Se consideran armas insidiosas, las que son fácilmente disimuladas y sirven para ofender por sorpresa o asechanza, tales como las hojas, estoques, puñales, cuchillos, pistolas y revólveres de corto cañón, aparatos explosivos y las armas blancas o de fuego que se hallen ocultas o disimuladas de cualquier modo en bastones o cualquier otro objeto de uso licito.

2- Arma propiamente dicha: aquellas que hayan sido creadas para matar o lesionar, Por ejemplo (un revolver).

3- Sustancia Corrosiva: es la sustancia caustica, es decir, la que quema y desorganiza los tejidos.
En cuanto a los sujetos pueden ser:

•De sujetos activos y pasivos indiferentes (por ejemplo la perpetrada con alevosía)

•De sujetos activo y pasivo calificados (por ejemplo la cometida por el ascendiente en contra de su descendiente).

•De sujeto activo indiferente y sujeto pasivo calificado (Por ejemplo la perpetrada contra el presidente de la republica).

•Lesiones agravadas
Están consagradas en el aparte único del artículo 418 del Código Penal, que establece lo siguiente:
“Si el hecho está acompañado de alguna de las circunstancias previstas en el artículo 407, la pena se aumentara con un tercio, sin perjuicio de la pena del hecho punible concurrente que no pueda considerarse como circunstancia agravante sino como delito separado”

En cuanto a los sujetos:

1. De sujeto activo y pasivo calificado (la perpetrada por un hermano a otro)

2. De sujeto activo indiferente y sujeto pasivo calificado (la cometida contra alguno de los funcionarios 
públicos mencionados en el ordinal 2° del artículo 408 del código penal).

•Lesiones preterintencionales
Las lesiones son preterintencionales cuando el agente obra con animus nocendi respecto al sujeto pasivo, mas el resultado lesivo es de mayor entidad que aquel que se propuso causar el sujeto activo. Por ejemplo, Juan quiere darle unos planazos a Pedro, pero la peinilla se le va de filo y le ocasiona una daño mayor que el que quería causarle.

En las lesiones preterintencionales, el resultado no puede ser el correspondiente a las lesiones lesivas, porque tal resultado es el mínimo concebible en materia de lesiones personales.

Por otra parte, para que haya lesiones preterintencionales, la intención del agente no ha de ser la de ocasionar unas lesiones gravísimas al sujeto pasivo.

Lo establece el Código penal en su artículo 419:
“Cuando en los casos previstos en los artículos que preceden excede el hecho en sus consecuencias al finque se propuso el culpable la pena en ellos establecida se disminuirá de una tercera parte a la mitad”
Como podrá observarse constituye una disminución de pena.

•Lesiones Culposas
Están previstas en el artículo 420 del Código penal que establece lo siguiente:
“El que por haber obrado con imprudencia o negligencia, o bien con impericia en su profesión, arte o industria, o por inobservancia de los reglamentos, ordenes o disciplinas ocasione a otro algún daño en el cuerpo o en la salud, o alguna perturbación en las facultades intelectuales será castigado:

1.  Con arresto de cinco a cuarenta y cinco días o multa de cincuenta unidades tributarias (50 U.T), en los casos especificados en los artículos 413 y 416, no pudiendo procederse sino a instancia de parte.

2.  Con prisión de uno a doce meses o multa de ciento cincuenta unidades tributarias (150 U.T) a mil quinientas unidades tributarias (1.500 U.T), en los casos de los artículos 414 y 415.

3. Con arresto de uno a cinco días o con multa de veinticinco unidades tributarias (25 U.T), en los casos del artículo 399, no debiendo procederse sino a instancia de parte”.

Índice bibliográfico
Grisanti Aveledo, Hernando (2009). Manual de Derecho Penal Parte Especial. Valencia-Venezuela-Caracas, Vigésimo cuarta edición, Editorial Vadell Hermanos Editores.
Quintano R, Antonio (1972).Tratado De La Parte Especial Del Derecho Penal Tomo I. Madrid, 2da Edición, Editorial Revista De Derecho Privado.
Carrara, Francesco (1944). Programa de Curso de Derecho Criminal. Buenos Aires.
Irureta Goyena, José (1928).El Delito de homicidio “conferencias orales”. Montevideo, 2da edición corregida, Editorial Casa A. Barreiro y Ramos S.A.
Sala constitucional Del tribunal Supremo de Justicia, SC-TSJ. (2005a) Expediente. N º 04-2961. Sentencia N º 812. De 11 de mayo de 2005. En: web del Tribunal
Sala de Casación Penal Del tribunal Supremo de Justicia, SCP-TSJ (2002) Expediente Nº C02-0126. Sentencia Nº 522. De 26 de noviembre de 2002.).
Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, SCP-TSJ (2001) Expediente Nº C00-0619 Sentencia Nº 0086. De 16 de febrero de 2001).
Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, SCP-TSJ (2005b) Expediente Nº C05-0278 Sentencia Nº 721. De fecha19 de diciembre de 2005.
Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, SCP-TSJ (2000c) Expediente Nº C00-0859 Sentencia Nº 1703 .De fecha 21 de diciembre de 2000.
Sala de Casación Penal Del Tribunal Supremo de Justicia, SCP-TSJ (2000a) Expediente Nº C00-0108 Sentencia Nº 657. De fecha 16 de mayo de 2000.
Sala de Casación Penal Del Tribunal Supremo de Justicia, SCP-TSJ (2000b) Expediente Nº 99-1143 Sentencia Nº 633 .De fecha 10 de mayo de 2000.
Código Penal. Gaceta Oficial de la Republica Bolivariana de Venezuela Nº 5.768 Extraordinario de fecha 13 de abril de 2005.
Ley Orgánica para la Protección de niños niñas y adolescentes. Gaceta oficial extraordinario Nº 5.859 de fecha lunes 10 de diciembre de 2007.
El homicidio a título de Dolo eventual
(Ver Anexo # 1)

Según Jiménez de Asúa), “hay dolo eventual cuando el sujeto se representa la posibilidad de un resultado que no desea pero cuya producción ratifica en última instancia”.

“En derecho Criminal se habla de dolo eventual cuando el agente se representa como posible o probable la consecuencia de su ejecutoria y, sin embargo, continúa procediendo del mismo modo: acepta su conducta, pese a los graves peligros que implica y por eso puede afirmarse que también acepta y hasta quiere el resultado. Se habla de culpa, en cuanto a imprudencia se refiere, respecto a casos típicos como el de quien descuidadamente limpia un arma e hiere accidentalmente a otro; pero cuando la temeridad es tan extrema que refleja un desprecio por los coasociados, las muertes acarreadas deben castigarse como homicidios intencionales a título de dolo eventual” (SCP-TSJ 2000c. Exp Nº C00-0859).

Muy acertada la posición en la sentencia de la Sala de casación penal del TSJ, en la citada sentencia también, nos dice que quien actúa con dolo eventual no está seguro del resultado.

“Hay dificultad probatoria para establecer que el imputado estaba seguro de la producción del resultado mortal. Si así fuere, no habría dolo eventual sino dolo directo o perfecto o de primera clase: y esto es así porque quien actúa con dolo eventual no está seguro de la producción del resultado”.

Con respecto a la ley, podemos citar los siguientes artículos:
En primer lugar, el artículo 1º del Código Penal Venezolano, establece concretamente la aplicación de la ley penal, el cual es claro y conciso al decir:

“nadie podrá ser castigado por un hecho que no estuviese expresamente previsto como punible por la ley, ni con penas que ella no hubiere establecido previamente…”.

De esta norma se desprende la existencia de un hecho punible, y de cómo se origina el mismo, por lo tanto es necesario que previamente esté expreso en la ley, como así también la pena aplicable. La ley penal es restrictiva en este caso, cuando solo tipifica como hechos que causen la punibilidad a aquellos que así mismo ella indique, para así mantener su carácter imperativo y de igual manera mantener un equilibrio en la sociedad lo cual es su fin primordial.

Posteriormente, el artículo 61 del Código Penal, establece:
“Nadie podrá ser castigado como reo de delito no habiendo tenido la intención de realizar el hecho que lo constituye, excepto cuando la ley se lo atribuye como consecuencia de su acción u omisión.

El que incurre en falta, responde de su propia acción u omisión, aunque no se demuestre que haya querido cometer una infracción de la ley. La acción u omisión penada por la ley se presumirá voluntaria, a no ser que conste lo contrario”.

Aquí es notable como se plantea el elemento volitivo y la acción, bien sea negativa o positiva que originan el hecho, y la necesidad de probar la inexistencia del elemento volitivo para que no exista responsabilidad (culpa). Del análisis de las normas anteriormente citadas, se encuentra inadecuado la aplicación de la teoría del dolo eventual como presupuesto objetivo de punibilidad en el derecho penal Venezolano, debido a que esta figura no se encuentra de forma expresa en el ordenamiento jurídico penal y como consecuencia lógica no puede generar ninguna pena, por lo cual se niega que pueda tipificarse un delito bajo esta figura.

Luego, se tiene que el artículo 61 ejusdem, para establecer la responsabilidad penal y establecer el juicio de culpabilidad, divide el elemento volitivo en dos (voluntariedad e involuntariedad) de un hecho punible, esgrimiéndose así los conceptos de dolo y culpa, no habiendo un punto medio entre ellos, lo cual pretende la teoría criticada.

No puede justificarse, la aplicación de la teoría del dolo eventual en la interpretación extensible de la norma, ya que se alejaría del verdadero sentido y alcance de esta, que no es más que determinar claramente el juicio de culpabilidad y sus elementos, como ya se dijo. El que interpreta la norma lo que debe buscar es la voluntad de la ley, y el hecho de restringir o ampliar una disposición solo puede depender de tal voluntad y no de otras consideraciones.

Anexos

#1 Homicidio A titulo de Dolo eventual
Ejemplo el caso del campeón de natación y comunicador social RAFAEL VIDAL
15 años de prisión para Roberto Detto por muerte de Rafael Vidal
 El acusado pagará condena en cárcel judicial de La Planta en El Paraíso El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) sentenció a 15 años de prisión a Roberto Detto, por el accidente vial que le costó la vida al deportista Rafael Vidal. Detto cumplirá su condena en el retén judicial de La Planta, ubicado en El Paraíso. El Tribunal Séptimo de Juicio consideró que el acusado era culpable, debido a que se desplazaba a una velocidad excesiva y fue intencional. El traslado del Roberto Detto se realizó de manera inmediata, según dictaminó el tribunal. Se pudo conocer que el acusado se encontraba muy impactado en el momento en que se leyeron sus cargos. El abogado de la familia Vidal, Javier Elichiguerra, indicó que la idea no es “celebrar, sino de que se hizo justicia. Se trata de una lucha contra la impunidad”. Por su parte, la madre de Rafael Vidal, Marina de Vidal, hizo un llamado a las autoridades para que hagan una evaluación sobre los piqueros o las personas que le gusta los deportes de velocidad en la ciudad, ” que lo hagan afuera de Caracas, ese tipo de deporte, que para mí es una desgracia, no debe ser aquí”. Mientras el abogado de Detto, Carlos Landaeta, aseguró que apelarán. Considera que el tema “del pique no es un hecho probatorio y los testigos son fantasmas; una llamada anónima no es un testimonio probado”. Indicó Landaeta que la “apreciación de la sentencia del tribunal es absurda”. Antes de la última audiencia En la tarde de este lunes se inicio en el Tribunal de Justicia, la audiencia final en la que se tomó la decisión respecto al juicio que se sigue contra Roberto Detto, involucrado en el accidente vial que le costó la vida al deportista (nadador profesional) Rafael Vidal. El abogado de la familia Vidal, Javier Elichiguerra indicó que se esperaban en ese momento las intervenciones de la defensa y de la acusación, para que luego de las conclusiones, se dicte sentencia y luego el tribunal la publique.”Pensamos se demostró todo lo que había que demostrar e indefectiblemente se demuestra que es un delito intencional, porque se demuestra que es imposible que una persona que anda en esas condiciones no vea la probabilidad de que ocurra lo que ocurrió y es ese el concepto que define al dolo eventual, dijo el abogado Elichiguerra. El abogado Carlos Landaeta, defendió a Detto diciendo que era falso que su defendido no haya asistido a la audiencia del jueves y que más falso aun es que se le haya abortado algún procedimiento de fuga. Fecha publicada: 17/07/2007Fuente: El Universal Tema: leyes

#2 Homicidio Calificado Conyugicidio.
Detienen a boxeador “Inca” Valero por asesinato de su esposa
09:30 AM Caracas.- El campeón mundial de boxeo Edwin “Inca” Valero fue detenido esta madrugada por efectivos de la Policía del estado Carabobo, luego que él mismo confesara que asesinó a su esposa, Carolina Viera de Valero, de 24 años de edad. Efectivos del Cuerpo de Investigaciones científicas, penales y criminalísticas (Cicpc) habrían tenido conocimiento del suceso a las 5:30 de la mañana, cuando el personal de seguridad del Hotel Tacarigua Internacional de la ciudad de Valencia, informó a las autoridades sobre el hecho. De acuerdo a la versión policial, Valero y su esposa habrían arribado al hotel, al parecer procedentes de Mérida, la noche del sábado 17 de abril, aproximadamente a las 11:39 p.m, según consta en la recepción del hostal. Solicitaron una habitación para pernoctar. A las 5:30 de la madrugada, el boxeador bajó al área del lobby y confesó al personal de seguridad el crimen. Inmediatamente, éstos notificaron a efectivos de la Policía de Carabobo, quienes hicieron presencia en el mencionado hotel. Instantes después Valero fue aprehendido y trasladado a la Comandancia General de la Policía de Carabobo. El director del Cicpc, comisario Wilmer Flores Trosel, señaló que el cuerpo de Jennifer Carolina Vieria de Valero, presentó tres heridas por arma blanca, pero en el momento del levantamiento del cadáver no se pudo precisar con qué objeto fueron causadas. Se conoció que en la habitación no se hallaron ningún puñal, cuchillo o navaja. Según el experto forense que hizo el levantamiento del cuerpo, las lesiones de la piel no son profundas, por lo que dudan que pudieran haber sido causadas con un metal afilado. No obstante, no se descarta ninguna hipótesis hasta el momento. Los investigadores presumen que el crimen ocurrió en medio de una pelea.  Será el Fiscal 2° del Ministerio Público de Carabobo el que se encargará del caso. El director del Cicpc destacó que Valero ya registraba antecedentes por violencia de género. Recordó que el pasado 25 de marzo, el pugilista había sido detenido en Mérida cuando acudió a visitar a su esposa, quien se encontraba hospitalizada en el Hospital Universitario de esa ciudad, por lesiones ocasionadas por una golpiza que éste le habría dado. Aunque Jennifer Carolina Vieira de Valero se negó a declarar en contra de su esposo, médicos del Hospital Universitario de Mérida si lo denunciaron por amenazas. Tras reconocer que era adicto al alcohol, el Tribunal le otorgó a Valero medidas cautelares de presentación cada 90 días ante el Juzgado y ordenó su desintoxicación en el Hospital psiquiátrico San Juan de Dios de Mérida. Desde ese momento, se desconocía sobre el boxeador quien estaría bajo tratamiento. En septiembre de 2007 Valero fue denunciado luego de que golpeara a su madre y a su hermana tras una discusión familiar en el sector La Palmita de Mérida. Tras ser encontrado en El Vigía, a bordo de una camioneta y acompañado por tres personas más, fue detenido. Con información de María Isoliette Iglesias

Leda
Piñero Fuente: Diario EL UNIVERSAL
Opinión final. Personal

Los delitos de homicidio y lesiones, atentan contra la vida y la integridad física de las personas, por lo cual es de vital importancia su presencia como delitos en El Código Penal, puesto que sean penalizados severamente para garantizar la seguridad y bienestar social de los individuos en sociedad. Como bien se ha dicho, los bienes jurídicos que tutelan son si se quiere los de mayor importancia, todos lo son, sin embargo estos tienen la particularidad ser especiales en su protección puesto que el cercenamiento de los mismos, evitaría el disfrute de cualquier otro derecho (propiedad, educación, cultura, religión entre otros). Se asemejan que quienes los cometen y sobre quien se cometen son personas físicas, los sujetos activos habría que agregarle “la imputabilidad” elemento que es indiferente para la llamada víctima.

Su principal diferencia recae por supuesto en el bien jurídico que tutelan, dándole mayor importancia a la vida, y luego a la integridad física, (dejando de lado el caso del suicida que no valora su vida a causa de una afectación en su integridad física). Y es que como no va a ser la vida el bien tutelado de mayor importancia, si con la desaparición de esta se pierde la personalidad, y por lo tanto la titularidad de cualquier otro derecho.

Las condiciones para que se del algunos subtipos de homicidio y de lesiones son muy semejantes en sus características, por lo cual el estudio de uno ayuda al otro, por ejemplo en el caso de los homicidios culposos y lesiones culposas, en esencia se basan en las mismas condiciones, sin embargo no hay que olvidar que uno y otro recaen sobre bienes jurídicos distintos, y por supuesto considerando uno más grave que otro fundamentándose en el valor que se le da, del cual ya hemos hablado, la pena en uno es mucho mayor, y en otro unos días de presidio y sanciones pecuniarias.

Siempre para la penalización del acto u omisión delictiva se toma en cuenta el gravamen que pueda producir y las consecuencias que tal pueda acarrear, se busca siempre proteger a la sociedad, es por ello que se denominan delitos de acción pública, entre otras razones porque el estado es quien investiga (MP), comprueba, interpreta y juzga (juicio inquisitivo). Con la firme intención de que con la sentencia condenatoria o no se mantenga la armonía y paz social, la cual se obtendrá una vez las personas integrantes de la sociedad de verdad respeten los derechos de los demás, que nosotros mismos nos hemos puesto de acuerdo para proteger.

Autor:
Vargas Yoris, Jairo A

REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y POLITICAS
ESCUELA DE DERECHO
CATEDRA: DERECHO PENAL II
TITULAR DE LA CATEDRA: PROF. NELSON RINCON FINOL.
Enviado por:
Carla Santaella